Una pasajera del autobús que cubrió este martes el trayecto entre Zamora y Madrid documentó un episodio de trato vejatorio del conductor hacia una mujer de origen magrebí. Según su relato de los hechos, el empleado de la empresa Monbus hostigó a la afectada, que llevaba hiyab, después de que esta se viera inmersa de forma involuntaria en un enredo relacionado con el asiento que tenía que ocupar después de subirse al bus en la localidad de Medina del Campo. La viajera que vivió los hechos desde el interior del vehículo, una zamorana llamada Lucía García, grabó parte de lo acontecido, lo envió a Monbus y subió el contenido a sus redes sociales para denunciar el carácter racista de lo sucedido.
Según ha explicado la propia zamorana en declaraciones a este medio, el viaje discurrió con normalidad desde la salida de Zamora a las 10.30 hasta la llegada posterior a Medina del Campo. Fue entonces cuando la mujer de origen magrebí subió al autobús y se dirigió hacia el asiento número 15, el que figuraba en su billete. Ese lugar estaba ocupado por dos jóvenes que habían intercambiado sus plazas previamente con otros pasajeros, así que los chicos le pidieron a la recién llegada al bus que buscase otro sitio en la parte trasera del vehículo.
Como relata Lucía García, la mujer se marchó a buscar ese otro asiento, pero ya nerviosa al no entender la situación y tener dificultades para comprender bien el idioma. Así, al verse sin saber qué hacer, la pasajera de origen magrebí volvió al número 15 para reclamar su lugar sin perder en ningún caso las formas. Quien sí lo hizo, según la zamorana que documentó el caso, fue el conductor, que ya había arrancado y que se detuvo súbitamente para acercarse a la viajera y gritarle: «¿Te quieres sentar ya, coño? O llamo yo a la Guardia Civil».
La mujer le replicó con sus dificultades para entender el idioma, pero el conductor insistió: «No hablas español, para lo que no quieres. Tira para atrás, tira para atrás, tira para atrás». Toda esa parte de la conversación se escucha con nitidez en las grabaciones de Lucía García, que asegura que, mientras el empleado de Monbus gritaba todo esto, iba echando efectivamente hacia atrás a la mujer. «Sin empujarla con las manos, pero sí con el cuerpo».
El hostigamiento no cesó hasta que la propia Lucía García le pidió a la mujer que se sentase en un hueco libre a su lado. «Antes, el conductor ya le había dicho que los bebés se comportaban mejor que ella, que cuando empiezan el colegio no se quejan y se sientan donde les mandan», recuerda la zamorana, que señala que eso no tiene mucho sentido, habida cuenta de que la mujer de origen magrebí pretendía ubicarse en el lugar que marcaba su billete.
Queja a Monbus
Según Lucía García, una vez concluyó este rato de acoso por parte del conductor, la mujer se sentó junto a ella llorando y nerviosa. «Yo iba consolándola», apunta la zamorana, que inmediatamente informó de la situación a Monbus a través del formulario habilitado para las quejas de los pasajeros. La empresa la respondió con generalidades hasta que ella adjuntó uno de los vídeos. A partir de ahí no hubo más respuesta.
Ha sido ya este miércoles, en el momento en el que los vídeos en redes han empezado a tener recorrido, cuando Monbus ha contactado con la zamorana vía Instagram para agradecerle el aviso y para trasladarle el siguiente mensaje: «Rechazamos cualquier tipo de discriminación o agresión. Estamos investigando lo sucedido para aclarar los hechos y tomar las medidas necesarias. Queremos dejar claro que este tipo de comportamientos no tiene cabida en nuestra compañía».
Más allá de lo que pueda suceder ahora, Lucía García ha querido compartir el contenido para denunciar el caso y «animar a la gente a que no se calle ante este tipo de situaciones». No en vano, en el ejemplo que ha vivido ella, el autobús iba lleno y apenas otra mujer más alzó la voz para clamar contra la actitud del conductor.
