El delegado de la Junta en Zamora, Fernando Prada, ha pedido este martes cautela a la hora de valorar las implicaciones que el proyecto de Real Decreto del Gobierno tendría sobre el centro de datos de Monfarracinos. Preguntado por si la planta incumpliría la normativa que obliga a que el 80% del consumo eléctrico sea de origen renovable, Prada ha lamentado que el decreto sea «restrictivo» y ha incidido en que «estos proyectos tienen que funcionar, y si no lo hacen en Zamora o en Castilla y León se irán a lugares cercanos, como Portugal, en los cuales la normativa es más viable y lógica».
Prada ha asegurado que el decreto es «complejo» y que «sí limita mucho algunos aspectos», lo que «hará inviable no solo proyectos como este de Zamora, sino otro de Madrid o Aragón, que tienen avanzados proyectos de este tipo». El delegado ha apuntando estos proyectos «son complejos» pero que «siempre se hacen con cumplimiento estricto de la normativa». Fernando Prada ha destacado además las bondades del centro, entre las que ha enumerado «más de 4.000 millones de euros de inversión y una cantidad de trabajadores difícil de cifrar».
El proyecto del centro de datos ha despertado polémica en las últimas semanas. El plazo de alegaciones se abrió en agosto y, tras registrarse las reclamaciones de asociaciones y vecinos y a dos días de vencerse el plazo, la Junta publicó el inicio de la declaración de esta inversión como Proyecto Regional. Una maniobra que ha despertado la «preocupación» de la oposición, como este lunes remarcara Iñaki Gómez, procurador del PSOE en las Cortes, que pedía a la Junta y a la empresa que informaran a los vecinos sobre las implicaciones del centro de datos si finalmente llega a construirse.
