La Mesa del Tren de Zamora se ha reunido nuevamente este martes para seguir buscando la fórmula que permita que la ciudad disponga de un servicio madrugador que deje a los usuarios en Madrid antes de las ocho de la mañana. La reciente reunión del Ayuntamiento con Renfe y las declaraciones posteriores del operador ferroviario han convencido a los agentes implicados en la ciudad de que la forma de desbloquear este asunto es conseguir que el Ministerio de Transportes tome la «decisión política» de habilitar un Avant, algo que resulta técnicamente posible.
Con esa realidad como telón de fondo, la presión social aparece como gran herramienta para Zamora y para los usuarios recurrentes. De hecho, la asociación de viajeros del AVE ya ha propuesto en la Mesa una fecha para la próxima movilización: el sábado 17 de octubre. A la espera de que se confirme ese día, tanto el presidente de este colectivo, José Ramón Andrés, como el concejal Pablo Novo han incidido, antes de la reunión de la Mesa, en la importancia de persistir.
De un lado, Novo ha recordado que los grupos municipales presentarán este miércoles una declaración institucional en el Pleno para seguir moviéndose por esa vía, al tiempo que ha remarcado que todo depende de «una cuestión meramente política» que exige presión en la calle. «Se ha hecho encaje de bolillos con otras líneas en base a reivindicaciones de otros alcaldes. Creemos que se puede atender nuestra solicitud. Zamora no buscar ser más que nadie, sino igualarnos al resto en servicios que necesita la gente y que tienen potencialidad para continuar con la senda de crecimiento demográfico para la ciudad», ha argumentado el edil.
Novo ha mencionado aquí el caso de Valladolid, ciudad de la que el ministro del ramo, Óscar Puente, fue alcalde, y ha subrayado la pujanza de la capital vecina merced a sus múltiples conexiones con Madrid, sobre todo en horarios laborales útiles. «No pretendemos tener tantas frecuencias, pero sí una que llegue antes de las ocho a Madrid», ha abundado Novo, que ha criticado a Renfe por hacer «juegos de trileros con los datos».
Por su parte, José Ramón Andrés ha acusado al operador ferroviario de manejar las cifras directamente de forma «torticera» y ha recalcado que son más de cien las personas que toman ese primer tren hacia Madrid a diario, nunca 46 como asevera Renfe. «Todo lo que hacen es poner disculpas para justificar la falta de trenes», ha lamentado el representante de los usuarios, que ve como una discriminación el escenario en el que se maneja Zamora en comparación con otras capitales del entorno.
Para José Ramón Andrés, el asunto resulta «incomprensible» y la reivindicación justa. De ahí que la batalla continúe.
