Cualquier semana nos sorprenderemos con la noticia de que la Primera Federación pone partidos en horario Champions. Por ahí a las nueve de la noche de un martes o a las siete menos cuarto de un miércoles. Qué más da ya. Sería menos raro que un sábado a las doce de la mañana. O a la una, como iba a ser al principio. Normalmente, esa franja está reservada para los partidos de los muchachos, que quizá se perdieron el primer tiempo del encuentro del Zamora CF en Almendralejo por atender sus propias competiciones. Afortunados ellos. Como diría la artista residente de moda, eso fue una tortura. Pero también resulta justo señalar que los rojiblancos aprovecharon la circunstancia de salir vivos para regresar con ganas de golpear tras el descanso.
Y eso pudo darse así gracias a que su portero, Iker Piedra, paró un penalti a los diez minutos y a que el FVS fue benevolente con Luismi para no pitar otro poco después. En general, en muchos escenarios de esta liga, los veinte minutos iniciales habrían sido suficientes para enterrar cualquier opción de puntuar, pero bienvenido sea el perdón. El Zamora CF se rehizo, superó al Extremadura en casi todo en el segundo tiempo y acertó con el gol para seguir como uno de los cuatro equipos de la categoría – entre los dos grupos – con pleno de victorias fuera. El Logroñés, el Villarreal B y el Hércules comparten con los rojiblancos esa estadística.
Además, al final, resulta que tiene su parte buena lo de jugar el sábado por la mañana. Si ganas, tienes un fin de semana para contemplar desde la atalaya cómo el resto de los rivales trata de alcanzar el objetivo que tú ya habías amarrado antes. Ganar pronto, entendido también como sumar en las primeras jornadas, es una manera de quitar presión. Y el Zamora CF está siendo capaz de rascar puntos sin afinar todavía; sin ser un equipo redondo; sin estar cerca siquiera. Siete puntos de quince en este arranque se puede ver como un balance pobre para las aspiraciones, pero valioso para lo visto.
Las sensaciones de la segunda parte han de valer para construir desde ahí rumbo al partido del Coria. En ese escenario – ya un domingo por la tarde, como apreciarán los amantes de la tradición futbolera – el Zamora CF tendrá que mejorar para dejar de ser uno de los peores locales de la categoría. Si la imagen se parece a la de Almendralejo, quizá no haya perdón esta vez.
