El baloncesto gana quien más anota y el Caja Rural – CB Zamora falló demasiado en Córdoba. Así que perdió, claro. Y perdió haciendo un partido decente en la faceta defensiva, dejando a su rival en 72 puntos jugando en casa y luchando por permanecer enganchado al partido hasta última hora. Pero perdió, y lo hizo por no anotar, por fallar canastas que parecían fáciles o liberadas y por permitir que esos fallos se tradujeran en ventajas más anchas de los locales en lugar de en acercamientos de los visitantes. Toca empezar remando en la tercera temporada en Primera FEB (72-57).
La explicación a la derrota se ve en las estadísticas. Un 36% en tiros de dos es muy poco para competir un partido en esta categoría. De los 44 tiros intentados entraron solamente 16 y así es imposible. De 19 triples, se colaron por el aro cuatro y ellos anotaron 15. Ahí está buena parte de la diferencia con un equipo, el cordobés, que está llamado a pelear por los mismos objetivos que el CB Zamora en esta campaña.
Toca trabajar. La poca finura en el aro rival bien puede tener que ver con una falta de experiencia en la categoría que es palpable en la plantilla. Nada que no se haya visto por estas tierras en los dos años anteriores, pero es un problema que está ahí. Muchos jugadores debutan este año en Primera FEB y los que vienen de equipos del mismo nivel llegan a jugar papeles protagonistas y no los secundarios que tenían en sus clubs de origen. La experiencia acaba por cogerse, pero es necesario hacerlo rápido para que el equipo sea competitivo lo antes posible, algo que no ha sucedido en esta primera jornada. De momento, la semana que viene llega al Ángel Nieto uno de los equipos fuertes de la categoría, Movistar Estudiantes.
