La Asociación Sanabria AV ha manifestado su apoyo a los viajeros de Zamora en su lucha para conseguir un tren madrugador que esté a primera hora de la mañana en Madrid. El colectivo asegura que las reivindicaciones de los viajeros de la capital son «justas» y necesarias para aquellos que deben desplazarse diariamente a la capital de España. «Desde Sanabria AV consideramos que la demanda ferroviaria no puede analizarse al margen de los horarios y de las condiciones del servicio que se ofrece. Si un tren llega a Madrid en un horario que impide o dificulta su utilización por una parte importante de los trabajadores, estudiantes o usuarios que necesitan desplazarse, resulta lógico que la demanda potencial quede limitada», aseguran desde Sanabria AV.
Desde Sanabria AV entienden que la política ferroviaria «no puede limitarse exclusivamente a medir la rentabilidad económica de cada servicio de forma aislada». Zamora necesita «un servicio temprano que permita llegar a Madrid a una hora compatible con la jornada laboral», continúan las mismas fuentes. Por ello, Sanabria AV se suma a las reivindicaciones de la Asociación de Usuarios AVE de Zamora y considera necesario que el Ministerio de Transportes y Renfe aborden conjuntamente estas cuestiones desde una perspectiva territorial y no exclusivamente comercial.
Los viajeros sanabreses recuerdan además sus problemas particulares, que pasan por la escasez de horarios y los elevados precios de los trenes. «En determinadas fechas, los precios alcanzan niveles que hacen que el ferrocarril de alta velocidad resulte prácticamente prohibitivo para numerosos ciudadanos, precisamente cuando mayor necesidad existe de desplazarse», apuntan desde el colectivo. «No parece razonable que una comarca que ha realizado un importante esfuerzo para disponer de una infraestructura ferroviaria de alta velocidad se encuentre con dificultades para acceder a ella por dos vías: el precio y la falta de plazas», abundan las mismas fuentes.
Zamora y Sanabria, recuerdan desde el colectivo de viajeros, «no piden privilegios». «La alta velocidad no puede convertirse en una infraestructura que atraviesa nuestros pueblos mientras sus habitantes encuentran dificultades para utilizarla. La cohesión territorial no se consigue solamente construyendo vías. Se consigue haciendo que el tren sea accesible para quienes viven en el territorio», concluyen.
