El portal web Piservi, un sitio oficial con datos del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), revela que la estación de ferrocarril de Zamora contó con 389.517 viajeros en el año 2025 dentro de los trayectos de Alta Velocidad. Ese fue el número de personas que subieron o bajaron en la terminal en los 6.972 servicios de esas características que hicieron parada en la ciudad. El promedio ronda los 56 usuarios por tren durante el curso pasado y supera los mil pasajeros de media al día, unas cifras nada desdeñables para el tamaño del municipio y de la provincia.
Con esos datos oficiales sobre la mesa, el pasado martes, Renfe aseguró que, en estos momentos, el primer tren de la mañana, el que parte de Zamora a las 7.41 horas y llega a Madrid a las 8.49, tiene una media de 46 pasajeros recogidos en la estación de la ciudad. «El uso de ese tren madrugador ha disminuido en un 50% en los últimos años», afirmó el operador ferroviario, que utilizó ese apelativo de «madrugador» de forma deliberada, a la vista de que lo que demandan los usuarios es un servicio más tempranero que les permita llegar a la capital de España antes de las ocho de la mañana.
Precisamente, ese colectivo de viajeros está asombrado por «el dato tan torticero» presentado por Renfe sobre el número de viajeros que sube en Zamora en el tren de las 7.41. «Es el servicio en el que más personas van. Lo sabe todo el mundo. La sensación es que han hecho una media de todos los trenes y de todos los días, y han ponderado igual los de los fines de semana y los de las noches que el de por la mañana», apunta el presidente de la asociación de usuarios, José Ramón Andrés, que comprueba cada mañana cuál es la demanda real del primer tren de la jornada.
Según Andrés, «raro es el día en el que hay menos de cien personas» para subir al tren. Este miércoles eran en torno a 120, según el representante del colectivo, que explica que, dentro del grupo de usuarios recurrentes, hay más de un centenar de personas que, si bien no se desplazan todas diariamente, sí utilizan el servicio varias veces por semana. A este grupo hay que sumar a aquellos que se desplazan y que no están integrados en la asociación, a los que lo hacen con una periodicidad quincenal o mensual o a quienes se mueven de forma más puntual, ya sea por temas laborales, médicos o de ocio.
José Ramón Andrés explica que Renfe tendría que ofrecer los datos desglosados de cada horario en base a las exigencias de la Ley de Transparencia, pero lamenta la falta de información clara sobre esta cuestión. «Ellos juegan con las cartas marcadas y hay una cosa en la que tienen razón: esto es un servicio comercial y ellos deciden cuáles son las necesidades. No podemos hacer otra cosa más que transmitir nuestras quejas al Ministerio, que es el órgano competente», advierte el representante de los usuarios.
Lo que pide el colectivo sigue siendo un servicio Avant que conecte Zamora con Madrid a primera hora, una alternativa viable técnicamente porque «hay huecos» para que el tren pueda circular a la hora reclamada rumbo a Chamartín. José Ramón Andrés insiste en que la demanda diaria ronda el doble de lo que afirma Renfe y recuerda que el ministro, Óscar Puente, conoce el caso de Valladolid y el «crecimiento exponencial» del uso ferroviario gracias a los horarios de tren que conectan la ciudad más poblada de Castilla y León con Madrid.
Una excusa «inconcebible»
«Aquí, hablamos de una clara discriminación con Zamora, porque sería una actuación sencilla», insiste el representante de los usuarios, que tilda de «inconcebible» la justificación de que no existe material rodante para poner en marcha ese «madrugador», habida cuenta de que el argumento del operador ferroviario es el mismo desde hace tres años. A los afectados les cuesta creer que no haya habido un tren disponible en todo ese tiempo.
Todos estos asuntos se pondrán encima de la Mesa del Tren, aunque José Ramón Andrés recuerda que esa herramienta de debate carece de competencias directas sobre el asunto. «Hace falta voluntad política y un análisis serio. Decir que van 46 personas de media es claramente incorrecto y cualquier interventor de Renfe que lleve ese tren lo sabe. Podríamos creernos cualquier dato entre 90 y 120, pero es evidente que menos de 50 no. Seguiremos reivindicando desde el respeto a todo el mundo, pero firmes en nuestra queja», zanja el representante de los usuarios.
