
Los memes suelen hacer un resumen cómico y visual de situaciones o acontecimientos muy diversos. Pueden ser situaciones divertidas, banales, estrambóticas o, a veces, de temas serios. Muy serios.
Hace tiempo compartí en mis redes un meme que me hizo mucha gracia. En él, un chico emulaba el mítico juego «el suelo es lava» y, para no quemarse, daba un salto con las dos piernas en una posición inverosímil. Solo que, en el meme, el suelo no era lava; el suelo era intervenir el mercado de la vivienda, y el chico que saltaba no era un simple chico, era el Partido Socialista.
El problema de los memes sobre temas serios es que, cuando se sigue scrolleando, das con otras noticias visuales que te hacen cortar la gracia de golpe. Hoy, por ejemplo, no me ha hecho ninguna gracia la imagen de una señora de 87 años de edad, en una camilla, a la que acababan de desahuciar de su casa de toda la vida. El meme escondía el dolor. El Gobierno esconde su inacción. Y la inacción destruye vidas.
Hace un par de años, me embarqué junto a un músico en una gira por pequeñas salas de toda España. Trece ciudades recorrimos. En las trece, tuvimos conversaciones con la gente local sobre el estado de la vivienda en cada lugar y la dificultad de personas de nuestra misma edad para acceder a ella o para pagar su alquiler. Málaga, Zaragoza, Barcelona, Ibiza, Vigo, Bilbao, A Coruña… no hubo una sola ciudad donde el tema no saliese a colación y donde la crítica no fuese idéntica.
Tenemos un problema como sociedad, no es nuevo, y empieza a venir de lejos. El autonombrado «Gobierno más progresista de la historia» no ha hecho nada, o por lo menos nada útil, para remediarlo. Personas mayores como Mari Carmen siguen perdiendo sus casas, y personas jóvenes como las que me encontré por toda España siguen teniendo problemas para encontrar casa primero y para pagarla después.
Y mientras los medios nos muestran el rostro de Mari Carmen sufrir por su desahucio, no sabemos el rostro que tienen los dueños del fondo Urbagestión que la obligan a irse a la calle. Y a mí me gustaría verlos, saber sus nombres y, sobre todo, conocer sus trayectorias profesionales.
Pero hay otros nombres, otros rostros y otras siglas que sí nos sabemos. Las siglas de la inacción, los nombres que posibilitan que empresas y fondos de inversión tengan más derecho a hacer negocio que los ciudadanos a tener una vivienda. Los rostros que provocan memes que muestran el principal problema de este país. Un problema que, cuando muestra su rostro, como hoy, es el del dolor y el sufrimiento.
