El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Zamora, Fernando Prada, la hablado de intencionalidad en el origen del incendio que calcinó 26 hectáreas este lunes en la zona de Cerezal de Aliste y que, sobre todo, obligó a cortar durante «media hora o 45 minutos» el tráfico en la carretera N-122.
Esa proximidad del humo y las llamas a la carretera llevó a la Junta a declarar el nivel uno de riesgo en un fuego que arrancó a las once y cuarto de la mañana y que se complicó también por la presencia cercana de «una masa forestal importante».
Prada ha aprovechado el momento para defender la «actuación impecable» de los servicios territoriales a la hora de controlar un incendio que «bajó rápidamente a nivel cero».
