El concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Zamora, Pablo Novo, ha revelado este martes que Renfe admite la viabilidad técnica de habilitar un tren madrugador para la ciudad, pero ha señalado que el operador ferroviario apunta a la «voluntad política» del Ministerio de Transportes como factor determinante. Es decir, para la puesta en marcha de este servicio de primera hora hace falta una decisión directa del departamento que dirige Óscar Puente. Esa es la principal conclusión de la reunión que mantuvieron, el pasado lunes, el edil y el alcalde, Francisco Guarido, con el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia.
Novo y Guarido han comparecido ante los medios para dar cuenta de un encuentro en el que la delegación zamorana le trasladó al responsable del operador ferroviario la necesidad del servicio madrugador y la pertinencia de añadir una nueva frecuencia de ida y otra de vuelta en el tren regional, con el fin de «buscar la intermodalidad entre los servicios convencionales y la alta velocidad».
Los responsables municipales le entregaron a Fernández Heredia todas las iniciativas institucionales acumuladas y también las cartas a Puente que se han quedado sin respuesta. Fue a partir de ahí cuando obtuvieron las réplicas del dirigente de Renfe, que confirmó la viabilidad del madrugador desde el punto de vista de las franjas horarias disponibles. La idea de la delegación zamorana es disponer de un servicio Avant, estable en cuanto a tarifas y horarios, que alcance Madrid antes de las ocho de la mañana.
Novo ha aclarado que el tren podría partir directamente desde Zamora, pero también desde Sanabria AV, como sería preferible para la provincia. «Es viable, pero está supeditado, como decimos, a la decisión política», ha remarcado el concejal, que ha abogado por incrementar la presión a través de nuevas movilizaciones ciudadanas cuyas fechas podrían concretarse en la inminente reunión de la mesa del tren, que se convocará próximamente.
La ventana abierta por Fernández Heredia en lo tocante al madrugador no fue tal con el tren regional. En ese punto, el presidente de Renfe fue «más taxativo» y aludió a un aprovechamiento del servicio actual que apenas alcanza el 15%. Novo ha apuntado que esa estadística tiene que ver con la presencia de trenes de hasta 400 plazas que podrían sustituirse por otros de 60, como los que se utilizan en distintos puntos de Europa. Además, ha recordado que durante años desapareció de ese servicio la figura del interventor, lo que altera también las cifras.
«La potencialidad» de los trenes
A la vista de los hechos, la pelea de Zamora se centrará próximamente en el tren madrugador. «No buscamos exclusivismo. Puede haber paradas intermedias. Lo importante es que llegue a Madrid antes de las ocho con unas condiciones tarifarias buenas para los usuarios recurrentes», ha explicado Novo, que ha defendido «la potencialidad» de los recursos ferroviarios para la ciudad, que aspira a vivir un repunte demográfico como el que está percibiendo Valladolid, en parte, gracias a sus buenas comunicaciones con Madrid.
Antes, Guarido había defendido la importancia de «mantener viva la llama de la reivindicación con los asuntos ferroviarios» y de promover una protesta «conjunta y unitaria».
