La Junta de Castilla y León ha anunciado el refuerzo de las medidas de seguridad de los museos de la comunidad, un refuerzo de la seguridad que afecta también a los centros museísticos de la provincia de Zamora. La conservación, protección y custodia, así como la difusión del patrimonio de Castilla y León, constituye una labor esencial en la gestión del Gobierno autonómico.
En este contexto, y ante la preocupación existente por la protección de las colecciones, la Consejería ya está adoptando medidas preventivas y reforzando los mecanismos de protección de las piezas susceptibles de este tipo de robos, en coordinación con el Ministerio de Cultura y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Estas actuaciones se desarrollan desde que se tuvo conocimiento de los robos registrados en museos de otras comunidades autónomas y están dentro de las recomendaciones trasladadas en las reuniones mantenidas con el Ministerio.
La sustracción del Tesoro de Villena, hace unas semanas, “no constituye un episodio aislado, sino que se enmarca en un fenómeno delictivo que está afectando a museos de distintos países europeos”, explica la Junta. Los análisis realizados apuntan, además, a una evolución de este tipo de robos hacia métodos cada vez más agresivos y contundentes, con especial interés de las organizaciones criminales por objetos de oro y plata, por su facilidad para ser fundidos, así como por piedras preciosas y piezas de joyería, debido a su facilidad de reventa ilícita.
Por este motivo, y como continuación de las actuaciones preventivas que ya se han venido realizando de forma individual en los museos, desde la Consejería se están impulsando y reforzando las siguientes medidas:
- Actualización del diagnóstico de las colecciones, instalaciones y zonas sensibles de cada museo, con la identificación de puntos vulnerables y establecimiento de medidas de protección que resulten necesarias.
- Revisión de las vitrinas y sistemas de exposición de las piezas consideradas de mayor riesgo, especialmente aquellas que, por sus características o valor, puedan resultar más susceptibles de sustracción. Los museos trasladarán a la Dirección General de Políticas Culturales la información correspondiente para valorar, en su caso, las medidas adicionales que deban adoptarse.
- Refuerzo de la coordinación con la Policía Nacional de cada localidad y con el resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, aprovechando la colaboración y el asesoramiento ofrecidos en materia de prevención y seguridad.
- Extremar la atención de todo el personal de los museos ante posibles comportamientos o actitudes sospechosas de visitantes. Esta medida incluye la concienciación tanto del personal propio como de los trabajadores de las empresas de seguridad externa, con el objetivo de mejorar la capacidad de detección y prevención.
Además, se ha solicitado la puesta en marcha de acciones formativas específicas para los trabajadores de los museos y las empresas de seguridad. También se ha planteado la conveniencia de hacer extensivas estas recomendaciones a otros titulares de centros museísticos que custodian objetos de especial valor.
