La Joven Orquesta Sinfónica de Zamora (JOSZA), la única agrupación de la provincia que reúne a músicos de viento y cuerda, afronta este fin de semana una doble cita musical. La formación zamorana, fundada en 2004, volverá a estar bajo la dirección de Mario Carpintero, profesor de viola en el Conservatorio Superior de Música de Castilla y León con un primer concierto que tendrá lugar este sábado 19 de septiembre a las 20.00 en la Iglesia de San Cipriano.
La agrupación participará en el ciclo benéfico «Música que restaura», impulsado por Zamorarte con el fin de recaudar fondos para la conservación del patrimonio local. Un día después, el domingo 20 a las 19:00, la JOSZA se trasladará al Teatro Latorre de Toro para formar parte del IX Festival Internacional de Música Clásica «Jesús López Cobos», organizado por el Ayuntamiento de Toro.
El programa consta de un repertorio clasicista de la mano de uno de sus mayores exponentes, Franz Joseph Haydn, piedra angular de la “Primera Escuela de Viena”, y dos piezas muy contrastantes entre sí: su Concierto para Violoncello n.2 en Re Mayor -cuyo solista será́ el joven talento Álvaro Sánchez Mangas- en el que demostrará el estilo más transparente y optimista, con gran virtuosismo para el sello solista; y después su Sinfonía n. 44 en Mi menor “Trauer”, también conocida como “fúnebre”, compuesta en el periodo sturm und drang del compositor, en la que pone de manifiesto una tormenta emocional llena de contrastes y extremos.
En el medio se hará́ una breve incursión en el siglo XX de la mano de Alfred Schnittke y su Suite in the Old Style, compuesta originalmente para violín y piano, que supone un viaje al pasado, pero con sorprendentes efectos y atmosferas que devuelven al oyente a la modernidad.
