La Junta de Castilla y León ha lanzado este lunes la licitación de las obras de captación, impulsión y estación de tratamiento de agua potable (ETAP) de Toro, con una inversión de 3,25 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses. La intervención «permitirá modernizar de forma integral el sistema de abastecimiento del municipio», que tendrá unas instalaciones dimensionadas para una población de 19.400 personas.
Así lo ha comunicado, en su visita a Toro, la consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, tras la firma de un protocolo de colaboración entre la Junta, la Diputación de Zamora y el Ayuntamiento en base al cual las dos primeras instituciones asumirán el 80% del coste a partes iguales, mientras que el municipio pondrá sobre la mesa el 20% restante.
González Corral ha destacado que esta actuación supone “dar una solución definitiva a las necesidades de abastecimiento de Toro, con una infraestructura moderna que permitirá disponer de agua en cantidad y con las garantías de calidad que necesitan los vecinos”. “Es una obra importante para Toro y para toda la zona, porque mejora la seguridad del suministro y prepara el sistema para responder también a las necesidades futuras”, ha añadido la consejera.
La obra, que será gestionada durante 25 años por la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl), forma parte del programa 2024-2027 de mejora del abastecimiento impulsado por la Junta y las nueve diputaciones provinciales con el objetivo de mejorar la eficiencia, la calidad y la seguridad de las redes de abastecimiento de la comunidad con una inversión de 90 millones.
Conviene recordar que el actual sistema de abastecimiento de Toro presenta deficiencias tanto en la disponibilidad del recurso como en su calidad. El suministro depende actualmente de dos sondeos subterráneos, que registran averías y cuentan con una capacidad insuficiente, especialmente en verano. A ello se suma los problemas de calidad que ha hecho necesario recurrir a soluciones provisionales de tratamiento.
La nueva actuación consistirá en una nueva captación de agua superficial en el río Duero, que sustituirá a los actuales sondeos. Se construirá una nueva estación de bombeo, equipada con tres bombas de 75 kilovatios, desde donde el agua será impulsada hasta la nueva planta de tratamiento a través de una conducción de más de 2,3 kilómetros. Incluirá los cruces necesarios bajo infraestructuras existentes, entre ellas carreteras y el ferrocarril.
La nueva estación de tratamiento de agua potable tendrá una capacidad de tratamiento superior a 6.000 metros cúbicos de agua al día e incorporará un sistema de desinfección mediante ozono, junto con los procesos convencionales de coagulación, floculación, decantación y filtración.
El proyecto incluye sistemas avanzados de control que permitirán monitorizar en tiempo real parámetros como el caudal, la presión, la turbidez y la calidad del agua. Asimismo, la nueva infraestructura contará con las instalaciones eléctricas necesarias, entre ellas un centro de transformación y las líneas de suministro.
