La Junta de Castilla y León anuncia que ha presentado alegaciones al proyecto de Real Decreto del Gobierno sobre la regulación de los centros de datos al considerar que «frena inversiones futuras en el territorio y pone en riesgo proyectos ya en marcha, además de perjudicar a centros públicos, científicos y de investigación». Una cuestión relevante en Zamora habida cuenta de la polémica suscitada con el centro de datos que se plantea instalar en Monfarracinos, que se encuentra en estos momentos en fase de presentación de alegaciones y que se vería directamente afectado por esta nueva regulación en caso de salir adelante la norma. En las alegaciones de la Junta «se piden normas regulatorias equilibradas y coherentes, ya que las condiciones planteadas son inasumibles e impiden en la práctica la instalación de nuevos centros o ponen en peligro proyectos que ya han invertido, obtenido permisos o se encuentran en avanzado estado de tramitación», indica la administración.
Uno de las principales cuestiones que plantea el proyecto es que obliga a los centros a cubrir el 80 % de su consumo eléctrico con determinadas fuentes renovables y, además, a demostrar ese porcentaje hora a hora. «Esto resulta especialmente difícil para instalaciones que necesitan funcionar de forma continua, mientras que la producción solar y eólica no es constante durante todo el día», explica la Consejería de Medio Ambiente y Energía. La Junta considera que debe permitirse utilizar también otras soluciones, como el almacenamiento de energía o la gestión flexible del consumo.
El Gobierno de Castilla y León también rechaza que estas nuevas exigencias puedan aplicarse a proyectos que ya están en marcha. «No se considera razonable cambiar las reglas cuando una empresa o una administración ya ha comprado terrenos, realizado inversiones, obtenido permisos o puesto en marcha una actuación», explican las mismas fuentes.
«Además, una norma excesivamente restrictiva puede hacer que las inversiones se vayan a otros países que ofrecen condiciones más competitivas. Esto supondría perder oportunidades para Castilla y León en sectores como la inteligencia artificial, la supercomputación, los servicios digitales, la innovación y el empleo cualificado. El objetivo debe ser conseguir centros de datos sostenibles, pero también hacer posible que se construyan y generen actividad y empleo en Castilla y León y especialmente en el medio rural», reivindica la Junta..
