«Antes venían a ver Toro. Después vinieron por el vino. Ahora muchos ya vienen por la gastronomía». El turismo en Zamora vive un buen momento, buen momento que también perciben los negocios dedicados al turismo gastronómico. Son muchos los visitantes que se dejan caer unos días por la provincia llamados por la calidad de sus productos. No en vano, en la provincia se cuenta con trece productos de calidad agrupados bajo la enseña «Alimentos de Zamora». De ellos, cinco son Denominación de Origen, cinco son Indicaciones Geográficas Protegidas, y los tres restantes Marcas de Garantía.
Se acerca Fromago y hay que mirar indudablemente al queso. Son ya legión las queserías de la provincia que organizan visitas guiadas a sus instalaciones para explicar a los visitantes cómo se elabora el queso, de dónde viene la tradición quesera de la provincia y qué tienen de especiales los productos que ven la luz en la provincia de Zamora. La mayoría en pequeñas empresas, muchas veces familiares, que han pasado de generación en generación hasta llegar a nuestros días. Pocas son las que envuelven de misterio los quesos que ven la luz. La mayoría enseña la producción y hace gala de sencillez.

En Toro está una de estas empresas, de las que quieren mostrar al mundo como se hace el queso en Zamora. Aquí está el primer museo del queso de la provincia, el que la empresa Chillón ha abierto mostrando el proceso de elaboración del queso a través de todos sus estados, desde la leche al queso pasando por la cuajada. Esta es una de las empresas zamoranas que antes apostó por el «gastroturismo» que ahora tanto se defiende. Lo hizo a finales de los noventa. Los resultados, y el propio devenir de los acontecimientos, les han acabado dando la razón.
Gustavo Chillón es uno de los responsables de la empresa, fiel defensor del modelo que cada vez adoptan más queserías de la provincia. «Creemos mucho en el potencial del gastroturismo, sobre todo desde nuestra rama, la del queso», insiste, y aporta datos que ratifican lo dicho. Desde su apertura, el Museo del Queso ha recibido a más de treinta mil visitantes de todas las provincias de España y, muchos, de otros países. «Aunque lo que ha estallado en Toro es el boom del enoturismo, nosotros llevamos muchos años peleando por que la gente conociera a Zamora no solo por el Románico o por la Semana Santa, o a Toro no solo por el vino. Queríamos que también nos conocieran por nuestros productos agroalimentarios, por aquello que se fabrica en nuestra zona y que es de máxima calidad. Zamora no solo es cultura o paisajes, también es gastronomía. Todos sumamos», reivindica el quesero.

Hoy en día Zamora, ratifican las queserías, es capaz de «mover» a gente de Madrid, de Barcelona «e incluso de lugares tan lejanos como Estados Unidos» que quieren venir aquí a probar productos de kilómetro cero en el lugar en el que se elaboran. «Hemos conseguido, después de mucho esfuerzo, que la gente venga por nuestros productos y que después se quede por la zona para ver qué le puede ofrecer. El trabajo que hemos realizado durante estos años», esta y otras empresas del sector, «ha dado resultados», apunta Chillón.
Son muchos los productos que merecerían una mención especial en estas líneas, desde la harina a las legumbres pasando por las hortalizas, pero en los últimos años, en parte al abrigo de Fromago, ha sido el queso uno de los que más ha repuntado entre el visitante más generalista. El aprovechamiento del queso para generar ingresos ligados a él pero no exactamente por su venta ha dado lugar incluso a la «invención» de nuevas palabras. Al igual que se menciona el gastroturismo o el enoturismo ligado al vino, existe ya el «quesoturismo». Término que, curiosamente, está registrado en Zamora, concretamente a nombre de Quesería La Antigua, en Fuentesaúco, otra de las empresas que organiza visitas a sus instalaciones y que intenta que a Zamora se la conozca también por este particular. Los visitantes se pasean por los campos en los que pastan las ovejas, pasan por la fábrica donde se elabora el queso y acaban por sentarse a la mesa a probar el producto. Del campo a la mesa, en definitiva. Y es que el queso en Zamora no es solo un alimento, es resultado de siglos de trabajo, de innovación y de tradición. «Historia en cada bocado», reivindican en Chillón.
Cuenta atrás para Fromago
Con este bagaje llega la tercera edición de Fromago Cheese Experience, la mayor feria del queso al aire libre de Europa, que cuenta los días para su inauguración. Este año son 342 expositores —el 82% del sector quesero y lácteo, completado con productos gourmet que maridan con el queso—, 450 puestos comerciales y más de 500 carpas, ubicadas a lo largo de los 3 kilómetros de recorrido por el casco histórico de Zamora, las que serán protagonistas entre los días 17 y 20 de septiembre. La feria, por primera vez, ha superado el espacio disponible y ha cerrado las inscripciones con lista de espera.
La edición de 2024 se saldó con 300.000 visitantes, 170.000 kilos de queso vendidos y un volumen de negocio de 14 millones de euros, cifras que se esperan superar este año. Las empresas calientan motores, especialmente las zamoranas, que juegan en casa y que ofrecerán en Zamora sus mejores productos y las experiencias ligadas a ellos. Experiencias que van desde el museo a pasar el rato con las ovejas de las que sale tan preciado producto.
Este es un contenido patrocinado por el Patronato de Turismo de la Diputación de Zamora

