La dirección de Tableros Losán prorroga la incertidumbre de los trabajadores de la fábrica de Villabrázaro ante la llamada de los sindicatos a que «alguien acabe ya con el sufrimiento» de los trabajadores, que encadenan más de un año sin trabajar y varios meses con las nóminas impagadas. Ha acabado el mes de agosto y el ingreso correspondiente al mes no se ha efectuado todavía en las cuentas bancarias de la plantilla, que con esta suman ya cuatro mensualidades pendientes. Son las de mayo, junio, la extra de verano y el propio mes de agosto. Una situación que, lamentan los sindicatos, refleja poca voluntad de la empresa por arreglar las cosas, ya que lo que se pedía era abonar primero la extra, nómina que no cubre el Fogasa, en lugar de la ordinaria de julio, que se ha pagado aunque queden pendientes mayo y junio.
Sea como fuere, en la fábrica siguen yendo a trabajar unas cincuenta personas que llevan un año haciendo mantenimiento «de unas máquinas que no se encienden» y que no tienen otra jera durante su jornada. Y tienen que seguir acudiendo, lamenta Ángel Lobo, representante de la sectorial de UGT, aún sin trabajo y sin perspectivas de cobrar porque, de lo contrario, podrían ser despedidos de forma objetiva. «Hay la necesidad de que esto se pueda solucionar ya de la mejor manera para las partes. Lo que estamos pidiendo es que alguien acabe ya con este sufrimiento», apostilla Lobo.
La plantilla contaba ya con que el trabajo, o al menos parte de él, se retomara con el mes de septiembre, pero no ha sido así. Hace unos días se llamó a los trabajadores para alargar la situación de incertidumbre en la que se mueve Tableros Losán, de momento hasta este 8 de septiembre aunque pocos se atreven a pronosticar que el día siguiente habrá corte. «La información no nos llega con claridad, no sabemos lo que está ocurriendo y nos sorprende que este proceso se esté alargando tantísimo en el tiempo», lamentan las mismas fuentes, que apuntan de nuevo a la Junta para arrojar «algo de luz» a la plantilla. «No se puede mantener a los trabajadores en esta situación por más tiempo», añaden las mismas fuentes.
Mientras pasan las semanas aumenta el número de trabajadores que quiere desvincularse de la empresa. Muchos han pedido la rescisión de contrato por la vía legal, algo que se debe acordar ante la justicia, y otros que en su día pidieron esta situación están reclamando ante el Fondo de Garantía Salarial las nóminas dependientes, cuyo número depende del trabajador en cuestión.
Aunque la plantilla sigue en situación de actividad, la realidad es que parte de la plantilla no acude a la fábrica porque no hay nada que hacer en ella. Las labores son de mantenimiento y, básicamente, vigilancia. Los contratos siguen en vigor pero la plantilla suma meses sin cobrar. Fruto de esta situación precaria la plantilla ha bajado de los más de 150 trabajadores que llegó a tener hasta los 70 actuales, buena parte de los cuales están en situación de excedencia y trabajando en otras empresas. La actividad hizo un amago de reanudarse en septiembre de 2025, hace ahora un año, pero no se consolidó .
