Vecinos de Villanueva de Valrojo han dado un paso al frente y se han puesto a trabajar para conocer las implicaciones reales en la zona del parque de renovables El Muelo, que promueve la instalación de seis molinos en el término municipal de Otero de Bodas, entre la vía del AVE y la N-631, fuera de los límites de la reserva de la Sierra de la Culebra (en el borde) pero en terrenos que en su generalidad fueron afectados por los incendios del año 2022. Los vecinos, que han desarrollado una aplicación con Inteligencia Artificial para conocer todos los avances del proyecto y su evolución, reivindican que el impacto paisajístico de los molinos, que serán de unos 235 metros de altura, influye de forma importante en una zona que «se está promocionando además para atraer a turistas que buscan naturaleza».
Una de las personas que hay detrás de este movimiento es Paula de Vicente, que lamenta la falta de información que, de momento, se está ofreciendo al respecto. El colectivo ha pedido, lo ha hecho esta misma semana, el proyecto al Ayuntamiento de Otero de Bodas, donde estarán los molinos, sobre todo en lo relativo a la instalación de la torre medidora que se instala en los lugares en los que hay aerogeneradores. Torre que ya se ha podido ver en la zona, como atestiguan las imágenes captadas por residentes en la zona. También quieren conocer desde el grupo cuáles serán los ingresos del Ayuntamiento de Otero de Bodas y los posibles del resto de ayuntamientos que ven pasar por sus términos municipales las líneas de evacuación. «Los ayuntamientos justifican estos proyectos con el dinero que ingresan, pero al final son migajas en comparación con los grandes beneficios de las empresas» que promueven los molinos, apostilla De Vicente.

Los vecinos se han apoyado también en la IA para realizar unas imágenes en las que, proporcionando la ubicación de los molinos y sus características, se puede comprobar cómo se verían desde pueblos del entorno. Y el paisaje cambia radicalmente. Tanto desde Villanueva de Valrojo como desde Val de Santamaría, los dos núcleos sobre los que se ha trabajado, se aprecia un cambio «radical» del paisaje, con grandes molinos en el horizonte. «Va a cambiar para siempre la percepción de la comarca», lamentan los vecinos implicados en esta cuestión.

El proyecto, cabe recordar, plantea la instalación de seis molinos de viento de importantes dimensiones, con un diámetro de pala de 172 metros y una potencia unitaria de 7,2 megavatios. La altura de buje (hasta el eje de la pala) es de 150 metros, lo que eleva a bastante más de doscientos metros la altura total del molino cuando el pico de la pala está en el punto más alto.
Todos estarán dentro del término municipal de Otero de Bodas aunque, según ha podido saber este periódico, otros pueblos de la contorna también habrían manifestado su intención de acoger parte del proyecto. La puerta, sin embargo, estaba cerrada a cal y canto pues hubieran sido terrenos de la Reserva y ya afectados de lleno por las llamas de junio de 2022. De haberse incluido, el planteamiento hubiera sido directamente inviable.
El proyecto se completa con la instalación de una planta de placas solares, también en el término municipal de Otero de Bodas. En total, 21.120 módulos fotovoltaicos. Eso según los documentos, porque la plataforma vecinal recién creada cita fuentes municipales para asegurar que las placas finalmente no se harán. Si hay cambios, no han sido publicados oficialmente. Y hay que tener además en cuenta las líneas de evacuación que tendrían que llevar la energía producida hasta Mombuey. Los cables discurrirían por los términos municipales de Otero de Bodas, Ferreras de Arriba, Villardeciervos, Rionegro del Puente y, finalmente, Mombuey.
