El obispo de Zamora, Fernando Valera, ha reafirmado este domingo el compromiso adquirido por la diócesis para «salvar» la torre de la iglesia de Vega de Villalobos, cuyo mal estado había provocado una fuerte reacción vecinal. Tanto, que los propios feligreses han llegado a recaudar cerca de 37.000 euros para contribuir a la ejecución de unos trabajos que se llevarán a cabo con ese dinero y con la financiación principal comprometida en el convenio de bienes inmuebles sellado entre la Diputación y el Obispado.
«Vendremos a la inauguración de la torre, que es una maravilla», se ha comprometido el prelado al término de la celebración de la Eucaristía que ha presidido en su primera visita a Vega de Villalobos. Allí, Valera ha recibido una caja con cada uno de los objetos que ha vendido, regalado o sorteado el colectivo «Salvemos nuestra torre» dentro de esta iniciativa popular.
Además, la pequeña localidad zamorana le ha pedido al obispo que el compromiso sea una realidad. El propio sacerdote Abelardo Febrero, un cura nonagenario muy ligado a la localidad, ha sido el encargado de hacer este apunte a un Valera que ha admitido que «es una maravilla el esfuerzo y el trabajo» del pueblo. «Ya lo hemos visto y lo hemos también reconocido, pero yo no tengo palabras», ha manifestado el prelado.
«Merece la pena trabajar, merece la pena luchar, merece la pena mirar hacia el frente y unirnos en un proyecto común. Esta iglesia, con esa espadaña maravillosa, queremos darla mejor que la hemos recibido», ha dicho el obispo, aunque ha admitido que el «drama» y «uno de los problemas» que hay en la diócesis es encontrar empresas que opten a los trabajos y terminen las obras en esta «lucha por el patrimonio».
No obstante, el prelado ha insistido en el mensaje de que «lo más importante ya está hecho», que es tener la financiación para llevar a cabo la restauración. «Y para mí eso es un gozo y una alegría», ha concluido el obispo, que también ha tenido un recuerdo para otro sacerdote del pueblo recientemente fallecido: Eleuterio Fernández.
