Al cierre del sábado, el grupo I de la Primera Federación había estrenado la temporada con seis partidos: todos quedaron 1-0, 0-1 o 1-1. El desequilibrio no llega por aplastamiento, sino por detalles, en una liga que exige pelar cada jornada a mano. No hay herramientas mágicas ni atajos. De nada vale ahora haber quedado a las puertas el año pasado. Sí ayuda – sería absurdo negarlo – la inversión realizada en futbolistas a priori un poquito mejores para acabar de dar el salto. Pero olviden aferrarse a una supuesta garantía de éxito. Solo existe el camino de ir batallando puntos hasta el recuento final.
La puesta de largo del Zamora CF contra el filial del Athletic de Bilbao le quitó la venda a quienes esperaban caminar por una alfombra roja en la Primera Federación. Eso no existe. Empataron los rojiblancos, que lo vieron de todos los colores y que se acabaron quedando en el gris de la igualada. Voló Fabi, acertó Izan Yurrieta, se torció el arbitraje, volvió a dar en la diana el cántabro y todo acabó en las botas de Hidalgo, que echó a las nubes el balón de la victoria. El 1-1 genera contrariedad, pero cabía en el guion.
Sobre todo, en un día espeso de los rojiblancos, con problemas para desenmarañar la red tejida por el filial vizcaíno, que inquietó poco, pero dificultó mucho. El Zamora CF adoleció de capacidad de creación y sufrió algún infortunio. Por ejemplo, en el remate fallido de Carbonell en el inicio de la segunda parte. O en la acción culminada con éxito por Yurrieta que quedó en nada por una falta previa de Carlos Ramos. El capitán había salido un ratito antes como quien abre un carril en una autovía atascada. Gracias a sus pies hubo desahogo en el tráfico del fútbol local.
Pero, chispazos aparte, hasta casi el descuento pasó poco. El Zamora CF opositó más a ganar, pero llegó a las puertas de la bocina con un 0-0 se diría que de justicia. Fue entonces cuando apareció el árbitro para pitar un penalti de Gorjón que más bien pareció falta del atacante. Tal fue la sensación en directo y casi la convicción con las repeticiones que también contempló el colegiado en la pantalla. Aún así, lo pitó. Los vascos se adelantaron en la última curva, pero Yurrieta tuvo premio para los de Óscar Cano en la recta de meta.
El Zamora hasta lo pudo ganar en la foto finish, pero empató. Para los más pesimistas en el día después, cabe decir que la 2025-2026 se estrenó en el Ruta con un anodino 0-0 entre los hombres dirigidos entonces por Juan Sabas y el Celta Fortuna. En junio, los vigueses subieron y los rojiblancos llegaron a la última pantalla. Quedan 37 jornadas y lo que surja para buscar un final feliz. Bienvenidos de nuevo a la Primera Federación.
