Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de León ha creado un índice de calidad de vida a nivel local, con un análisis de 6.000 municipios en España, y ha constatado la existencia de zonas, como buena parte de la provincia de Zamora y del resto del noroeste del país, que necesitan «una intervención pública específica». El estudio, publicado recientemente en la revista Springer Nature y firmado por Silvia Franco-Anaya, Noelia Somarriba y Julio Abad, apunta que, en los lugares más castigados por la despoblación, «las fuerzas del mercado por sí solas no pueden lograr el equilibrio territorial».
Esa conclusión se basa en la acumulación de municipios colindantes territorialmente donde el índice percibe mayores carencias. Es decir, que aparecen en rojo dentro de una escala cromática de cinco colores en la que el verde indica un mayor nivel de calidad de vida teniendo en cuenta los indicadores que utiliza el estudio. «Hay que romper la inercia de estos puntos fríos mediante la descentralización de servicios y la mejora de la conectividad regional», consideran los autores.

El estudio, que deja fuera solamente a los municipios de menos de cien habitantes, aspira a analizar el escenario nacional por municipio desde una escala más profunda y con un alcance más amplio. El análisis de los resultados «muestra marcadas variaciones territoriales en el bienestar municipal, con los valores más altos concentrados en las áreas metropolitanas y costeras, mientras que las regiones interiores poco pobladas presentan sistemáticamente niveles más bajos». «Estos hallazgos ponen de relieve la naturaleza estructural de la desigualdad espacial y subrayan la utilidad del índice para identificar vulnerabilidades locales y desarrollar políticas territoriales basadas en la evidencia», advierten los autores.
El catálogo de indicadores utilizado integra dimensiones demográficas, sociales, económicas y de servicios, y muestra la situación compleja de Zamora, particularmente en su zona oeste, aunque, en general, más de la mitad del mapa de la provincia muestra valores negativos dentro de la escala. Estos municipios «muestran valores estructuralmente más bajos asociados al envejecimiento, la baja densidad y la escasa conectividad», y «esta situación genera preocupación sobre la sostenibilidad fiscal de los sistemas de bienestar y refuerza los sentimientos de abandono territorial».

En general, y según subraya igualmente el estudio de los expertos de la Universidad de León, un creciente cuerpo de investigación «señala la aparición de un resentimiento rural arraigado en una sensación de abandono sistémico». Esta percepción «no solo está vinculada a la privación material, sino también a una pérdida de legitimidad territorial y de representación política». «A medida que la despoblación redibuja el mapa demográfico, la España vaciada emerge como un espacio donde convergen el declive demográfico, la percepción de abandono y el desafecto político», indicen los investigadores.
Los factores clave, según el estudio, para identificar estas áreas rezagadas «incluyen el empleo (que refleja patrones de desempleo estructural y desindustrialización), la infraestructura (que pone de relieve el aislamiento territorial) y los servicios públicos (cuyo deterioro alimenta sentimientos de abandono debido a la falta de dichos servicios)».
En este contexto, «aplicar un índice de calidad de vida a escala municipal resulta una forma adecuada de identificar, medir y comparar estos territorios rezagados en el contexto español, aportando evidencia empírica para un debate cada vez más relevante en los círculos académicos y políticos», zanjan los investigadores.
- El indicador municipal del estudio abarca 79 variables distintas, categorizadas dentro de las siete dimensiones mencionadas: demografía y salud (18), educación (17), renta y actividad económica (13), empleo (12), infraestructura, servicios y accesibilidad (10), capital natural (6) y capital social (3). Sin embargo, pese a estar conceptualmente agrupados en estas dimensiones, los indicadores se tratan como un único bloque.
