La ganadería reivindica su papel como protectora del territorio en materia de incendios, especialmente la extensiva y la basada en unas explotaciones familiares que cada vez escasean más. Y va más allá, al apuntar que la falta de políticas de apoyo a este modelo productivo ha provocado, como sucede en la provincia de Zamora, que «amplias áreas rurales queden desprotegidas y sin el mantenimiento que podría frenar la propagación del fuego y que, en zonas de montaña y terrenos pronunciados de difícil acceso, esto sea especialmente visible». Como ejemplo, aseguran, lo sucedido en los Arribes del Duero hace unas semanas.
Quien así se expresa es la Unión de Pequeños Agricultores UPA, que apunta que detrás de la proliferación de incendios que se lleva viviendo varios años existen «factores desencadenantes» que tienen que ver con la agricultura y, principalmente, con la ganadería. Enumeran especialmente tres, entre ellos el tan mencionado cambio climático. Además, UPA habla de la reducción de la ganadería extensiva, «clave para el mantenimiento del territorio» y de la falta de «gestión eficaz en prevención», algo que «ha dejado al campo en situación de vulnerabilidad», desprotegido ante los fuegos que se desencadenan cada verano.
«Estamos ante un panorama desolador. Si no se actúa, las consecuencias para miles de familias rurales serán irreparables», subraya Cristóbal Cano, de UPA. Aunque es aún pronto para evaluar el alcance total de los daños (la Junta aún ni ha ofrecido una primera perimetración del incendio de Fermoselle, ocurrido hace casi un mes), los ganaderos aseguran que las ayudas no están siendo todo lo ágiles que se esperaba.
«Debe garantizarse la provisión de alimento y agua de forma urgente para los animales que han sobrevivido a los incendios, así como ayudas directas para agricultores y ganaderos afectados y una revisión de las restricciones autonómicas que impiden el pastoreo en terrenos incendiados durante largos periodos», insisten las mismas fuentes.
Los ganaderos consideran «muy acertada» la propuesta anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de un gran Pacto de Estado para la mitigación y adaptación a la Emergencia Climática. «Somos unos auténticos convencidos de la necesidad de abordar este gran desafío que afecta al conjunto de la sociedad, pero de manera especial a nuestras explotaciones agrícolas y ganaderas», indica Cano.
