El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, ha confirmado este martes que el Ayuntamiento ha recibido la autorización provisional de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para abastecer de agua potable a ocho municipios de su alfoz. Este permiso provisional, de seis meses de duración, permitirá ampliar la captación del río Duero e iniciar el suministro una vez la empresa pública Somacyl lo solicite formalmente tras verificar el correcto estado de la red.
El alcalde de Zamora ha destacado el carácter voluntario de esta iniciativa municipal, orientada a «paliar los recurrentes problemas de escasez, contaminación y dependencia de camiones cisterna que sufren estas localidades», especialmente durante la época estival.
Guarido ha explicado igualmente que la potabilizadora de Zamora cuenta con una capacidad de producción de 9,5 millones de metros cúbicos anuales. Con esta nueva concesión provisional, el volumen de agua derivado a los pueblos del alfoz ascenderá a 1.574.000 m³ anuales, que sumados a los 7.300.000 m³ que consume la capital, suponen un total de 8.874.848 m³/año.
Los municipios beneficiados, y que participarán en este convenio, son Villaralbo, Moraleja del Vino, Arcenillas, Morales del Vino, Roales, Valcabado, La Hiniesta y El Perdigón. A estos pueblos se contempla incorporar en el futuro Andavías, con un suministro de 78.000 m³/año, y Monfarracinos con un suministro de 166.000 m³/año, lo que supondrá alcanzar un volumen final en la red de 9.125.000 m³/año. «Entendemos que hemos llegado al límite de lo que se puede suministrar”, ha subrayado Guarido.
Como garantía de suministro, las localidades mantendrán sus tomas de emergencia de pozos u otras captaciones secundarias como medida de respaldo ante eventuales incidencias.
Por otro lado, el acuerdo establece que el Ayuntamiento de Zamora aplicará un precio a coste de producción de 0,37 €/m³ (IVA incluido), cobrado directamente a través de Somacyl, entidad responsable de las obras de canalización. En virtud del convenio firmado, los municipios receptores deberán equiparar sus ordenanzas fiscales relativas al precio del agua (uso doméstico, comercial e industrial) a las de la capital zamorana, evitando desigualdades en las tarifas, así como realizar las modificaciones necesarias en las ordenanzas que incentiven el ahorro de agua, tal como se hace en las del Ayuntamiento de Zamora.
