La Unidad de Carreteras de Zamora ha decidido desviar, desde este martes, el tráfico de la N-525 y llevarlo de nuevo hacia la autovía A-52, mediante un bypass de seis kilómetros (entre el 50 y 56), entre los términos de Rionegro del Puente y Mombuey. La decisión se adopta ante el elevado volumen de tráfico registrado y el avance de los trabajos en la renovación del firme de la A-52, que han obligado a realizar cortes en la circulación y a desviar temporalmente el tráfico hacia la carretera nacional, provocando retenciones este lunes en sentido Benavente.
Además, este miércoles alrededor de las 14.00 horas, se paralizarán los trabajos en la autovía y quedará abierto al tráfico el tramo actualmente en obras, con el objetivo de mejorar la capacidad de circulación y atender el previsible aumento de tráfico durante la jornada del eclipse solar, en la que está prevista una movilidad extraordinaria en las carreteras de la provincia. Los trabajos de renovación del firme en la A-52 se reanudarán el jueves, manteniéndose el bypass establecido para canalizar la circulación y facilitar la movilidad en la zona.
