La Guardia Civil de Zamora ha detectado un aumento reciente en las estafas cometidas con el método del «falso hijo» o «familiar en apuros», una modalidad de fraude basada en la suplantación de identidad y la ingeniería social. El montante del dinero estafado en tres casos conocidos solo en la última semana asciende a una cifra de entre 5.000 y 10.000 euros en cada uno de ellos.
En este tipo de estafa, los ciberdelincuentes contactan con la víctima, generalmente mediante aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp, desde un número de teléfono desconocido. En el mensaje, el estafador se hace pasar habitualmente por un hijo, hija u otro familiar cercano y justifica el uso de ese nuevo número alegando que ha perdido el teléfono, que se le ha averiado o que ha tenido algún problema con su línea habitual.
Una vez establecida la comunicación y conseguida la confianza de la víctima, el supuesto familiar manifiesta encontrarse ante una situación urgente y solicita que se realice una transferencia bancaria, un pago inmediato o el envío de una determinada cantidad de dinero que oscila entre los 5.000 y 10.000 euros. Los autores de este tipo de delitos tratan de generar en la víctima una sensación de urgencia, preocupación y presión emocional, buscando que actúe rápidamente y realice el pago antes de comprobar la verdadera identidad de la persona con la que está manteniendo la conversación.
En caso de haber efectuado una transferencia o pago y comprobar posteriormente que se trata de una estafa, se recomienda contactar inmediatamente con la entidad bancaria para comunicar lo sucedido y solicitar, cuando resulte posible, la paralización o recuperación de la operación. Asimismo, deberá conservar todas las evidencias disponibles — conversaciones, capturas de pantalla, número de teléfono utilizado, datos de la cuenta bancaria de destino y justificantes de las operaciones— y denunciar los hechos ante la Guardia Civil.
