Más de quinientas personas se manifestaron este sábado en Ribadelago bajo el lema «La tragedia pasó, el abandono continúa. Por un futuro digno para Ribadelago». La marcha exigió servicios públicos dignos y una inversión digna para conservar el patrimonio cultural y natural del pueblo después de años de «abandono institucional» del pueblo, según leyó Álvaro Centeno, alcalde pedáneo de Ribadelago, en el manifiesto al final de la protesta. «Ribadelago ha reclamado el respeto que merecer ser un pueblo marcado por la historia y olvidado por todas las administraciones», apuntan los manifestantes.
«El abandono llega cuando un pueblo deja de importar. El abandono empieza cuando las administraciones dejan de escuchar. El abandono convierte cada problema en una costumbre. Nosotros nos negamos a aceptar que el abandono sea nuestro destino», aseguran los manifestantes en el manifiesto. «Gobernar no consiste únicamente en aprobar presupuestos o celebrar Plenos. Gobernar significa cuidar de las personas», apuntan. «Lo mínimo que podemos exigir es que nuestro Ayuntamiento cumpla también con sus obligaciones. Queremos servicios, agua en condiciones, respeto a la memoria de Ribadelago, cuidándola y fomentándola. Exigimos caminos por los que se pueda transitar, limpieza en las calles, cuidado de los edificios públicos, desbroces periféricos de seguridad», reivindican, en relación con el Ayuntamiento de Galende, del que depende Ribadelago.
Los vecinos reclaman para ellos las inversiones que se realizan en el Parque Natural del Lago y se preguntan ahora «dónde están los desbroces, las franjas de protección, las actuaciones previstas» tras los incendios de 2025. También miraron los convocantes a la Subdelegación del Gobierno, a la que recordaron los problemas con las inundaciones, ante las que las administraciones «llegan tarde o miran hacia otro lado». «No caben excusas. Hagan las obras pertinentes para evitar las inundaciones de todos los años, pongan ya la fibra para que el pueblo viejo tenga internet, hagan lo que tengan que hacer para que veamos los canales de televisión y emisoras de radio. No somos ciudadanos de tercera», claman los manifestantes.
Los pueblos, dicen, «no mueren cuando se marchan sus vecinos. Mueren cuando las instituciones dejan de cumplir con ellos». Ribadelago, dicen, «no pide favores, exige respeto y justicia» y «no volverá a guardar silencio». El año que viene, si las reivindicaciones no se han cumplidos, los vecinos volverán a manifestarse.
