La Diputación de Zamora volverá a licitar la ejecución de las obras de mejora de dos carreteras de la comarca de Sanabria-La Carballeda, la carretera Doney-Escuredo y la N-525 a Cobreros, por encontrarse la empresa adjudicataria de los trabajos inmersa en un proceso de concurso de acreedores. La empresa adjudicataria es la gallega Obras, Pavimentos e Instalaciones Industriales S. L. (OPAIN).
Javier Faúndez ha explicado que, esta misma semana, el administrador concursal comunicó la situación a la Diputación de Zamora y, en este sentido, le ha instado a tramitar la resolución de ambos contratos, un trámite que, dijo el presidente, «va a ser fácil porque es a petición del administrador concursal». Por otro lado, el responsable provincial avanzó que la Diputación va a poner de manera inmediata en condiciones de uso provisional la carretera de Doney-Escuredo y, también de manera automática, va a iniciar todos los trabajos administrativos previos para volver a licitar ambas actuaciones y poner en marcha ambas obras a la mayor brevedad.
«Son circunstancias sobrevenidas, son obras que tenemos en la programación de la Diputación Provincial, porque son muy necesarias. Nos crean un trastorno porque va a implicar el retraso de algún mes, pero, repito, son circunstancias que nos encontramos de la noche a la mañana con ellas. Tenemos que actuar con diligencia para que sean una realidad antes del final de este mandato», ha explicado Faúndez.
En el caso de las obras de Acondicionamiento y refuerzo de la carretera ZA-P-2665, en el tramo comprendido entre Río Negro y el acceso a Escuredo, así como la carretera ZA-L-2683 también de acceso a Escuredo, se han ejecutado en aproximadamente un 20%, por lo que, evidentemente, no se licitará toda la obra, sino una separata de la parte de la obra no ejecutada.
