El alcalde de Fermoselle, José Manuel Pilo, ha pedido que se investigue el origen del incendio que comenzó en su localidad, que arrasó más de 11.000 hectáreas en la comarca de Sayago la semana pasada y que se mantuvo varios días en nivel dos de riesgo. «Yo indagaría porque todo indica que esto ha sido provocado», ha señalado el responsable municipal, que ha acudido a Zamora para participar en la presentación de una carrera contra el cáncer que se celebrará en su localidad. Las palabras del regidor han llegado días después de que el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, apuntara a una imprudencia como causa más probable del origen del fuego.
«El incendio se ha originado en la misma zona que en 2017, en el cañón del Tormes, y con unas condiciones climatológicas idénticas, lo que quiere decir que no es al azar», ha considerado Pilo, que ha lamentado que, hace nueve años, tampoco se llegó a saber con certeza cuál fue el origen del fuego. «Me temo que en esta ocasión pueda volver a suceder lo mismo. Quizá se estén barajando intereses que nosotros no llegamos a entender. Y no quiero decir más», ha deslizado el alcalde.
En su comparecencia, Pilo ha lamentado también los daños causados en un incendio que esta vez golpeó más a los municipios cercanos que al propio Fermoselle. «Mi abrazo a los pueblos vecinos, porque si el fuego se hubiera extinguido antes de atravesar la CL-527 podríamos estar hablando de algo más reducido», ha admitido el mandatario municipal, que ha mirado a las administraciones superiores con la demanda de que «se pueden hacer mejor las cosas».
En esa línea, el alcalde de Fermoselle ha hecho un llamamiento para que se revise la forma de gestionar un espacio protegido como es el Parque Natural Arribes del Duero. «Las medidas han de revisarse y ponerse al día, como también la Ley de Montes. No puede ser que un parque natural se convierta en una selva inaccesible», ha advertido Pilo, que ha abogado por la prevención a través de cortafuegos, desbroces y podas. «La percepción que tenemos todos ahora es que la normativa es una losa insalvable», ha remarcado.
En cuanto a las actuaciones municipales propias, el alcalde de Fermoselle ha asegurado que, antes del plan de protección civil, su municipio ya contaba con la ordenanza de desbroces y limpieza de parcelas, y ha lamentado que la idea de la Diputación de crear perímetros limpios alrededor de todas las localidades con riesgo elevado de incendios es de aplicación «inviable». «Tendría que haber un ejército por la orografía que hay, es algo muy costoso», ha opinado Pilo, que ha revelado que la cuadrilla de la institución provincial estuvo trabajando precisamente en los días previos al incendio.
De hecho, fue durante esas jornadas, hasta el día anterior al fuego, cuando la cuadrilla pudo limpiar el entorno de la residencia de ancianos: «Es muy curioso que terminen de desbordar el martes y el miércoles arrancase el incendio», ha destacado Pilo, que ha aclarado que esos trabajadores tendrán que volver ahora para continuar con una labor que también habían hecho previamente los alumnos de la escuela-taller del pueblo. Aún así, «todo es muy complicado» en municipios con la orografía de Fermoselle
Las peticiones desoídas
En lo tocante a la Junta, Pilo ha revelado que, en mayo y en septiembre del año pasado, el Ayuntamiento le pidió a Medio Ambiente que acometiera un cortafuegos en la zona limítrofe de Fermoselle con las localidades de Fornillos y Formariz. «Aún estamos esperando a que se nos conteste. Lo cierto es que esa medida habría sido muy eficaz, aunque tampoco me atrevo a decir que habría sido la solución», ha concedido el regidor.
En su intervención, Pilo también ha aprovechado para incidir en que Fermoselle «no se ha extinguido», sino que «sigue siendo un pueblo maravilloso». El fuego, aunque muy dañino, en su término «solo ha afectado a una mínima parte del territorio».
