El presunto asesino y expareja de la agente de la Guardia Civil que ha muerto tiroteada este miércoles en la localidad asturiana de Llanes era otro miembro del instituto armado, de 49 años de edad, que estaba destinado en la provincia de Zamora desde hace casi un decenio. Así lo confirma la propia Benemérita, que señala que el agresor fue abatido y pereció tras el ataque realizado en el propio cuartel donde trabajaba la víctima.
Los hechos se produjeron poco antes de la una y media de la tarde de este jueves, cuando el agente con plaza en Zamora acudió al cuartel de Llanes, donde trabajaba la víctima, la atacó con un arma de fuego y le causó la muerte. Durante el auxilio intervino otro componente del Cuerpo que resultó herido grave también a causa de los disparos del agresor.
Ya en su huida, el autor de los hechos abrió fuego contra otros efectivos que se encontraban en las dependencias oficiales. Los agentes repelieron dicha agresión en una actuación que causó la muerte del presunto asesino de la mujer.
La víctima se encontraba en el sistema viogén, pero la medida de alejamiento estaba desactivada desde diciembre de 2025. Al agresor le habían comunicado esta semana la separación del servicio y tenía retirada el arma, por lo que había robado la de un compañero para efectuar la agresión.
En otra información transmitida por la televisión pública asturiana se apunta que, ya en el momento de la separación, el hombre habría sido detenido después de un intento de agresión a la víctima delante de sus hijos, en un procedimiento que llegó a los tribunales.
