A fecha del martes 4 de agosto, con el incendio ya estabilizado, han intervenido en el fuego de Fermoselle 198 medios de extinción dependientes de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta. Un operativo que, por primera vez este verano en lo que refiere a la provincia de Zamora, se ha sometido a un elevado nivel de estrés y que, lamentan los sindicatos, ha evidenciado algunas de las carencias de las que se viene tiempo avisando. La coordinación en los primeros momentos del fuego, cuando las llamas avanzaron de manera más peligrosa durante la tarde del miércoles, «no fue la mejor», lo que propició a su vez que se vivieran «momentos de riesgo» tanto en algunas poblaciones como en el campo. Situaciones, apuntan desde Comisiones Obreras, que pudieron poner en peligro la integridad de los trabajadores y por las que se han pedido explicaciones a la Consejería.
José Ramón Jiménez, encargado de esta sección en CC OO Zamora, explica que el operativo ha visto este mes de julio cómo se repetían los mismos problemas del año pasado. Fundamentalmente, coincidencia en el tiempo de varios grandes incendios en la comunidad y escasez de medios. Durante la semana pasada sucedieron importantes fuegos en Zamora y en León, a los que hay que sumar el gran despliegue de medios del fuego de Burgohondo, que «diezmó», explican los sindicatos, el operativo de Zamora al enviarse a Ávila bastantes efectivos.
Lo que sucede ahora es que, con más de media campaña de peligro alto de incendios todavía por delante, hay trabajadores que ya suman «mucho más de cien horas extra realizadas» durante las últimas semanas, lo que ya justificaría otra contratación. «Cuando el operativo se somete a tensión se hace un llamamiento especial y los bomberos acuden a trabajar, así que no se aprecia la falta de gente. Luego habrá que compensar, y llegaremos a octubre con un dispositivo inexistente», lamenta Jiménez. «Algo parecido a lo que sucedió en primavera, cuando de los 14 camiones que hay en Zamora solo podían circular cinco porque no había trabajadores para más».
Para CC OO los primeros grandes incendios del verano dejan claro que el operativo, «que es el mismo desde hace veinte años pero con medios más vistosos», no funciona. «La Junta utiliza los incendios cuando le interesa, pero no se toma en serio las políticas de prevención y extinción», explica José Ramón Jiménez, que insiste en denunciar el grado de sobreesfuerzo al que se está sometido a los trabajadores. «Cuando se fuerza el operativo se somete a los trabajadores a situaciones de riesgo, suceden más errores. Este año de nuevo hemos visto un operativo superado, sostenido a base de horas extra de los trabajadores», explican las mismas fuentes.
La cuestión es tal que a día de hoy, con menos de dos meses de temporada de peligro alto de incendios aún consumidos, ya es complicado cifrar las horas extra que ha realizado el conjunto de la plantilla. Una situación que puede llevar a situaciones como las registradas el año pasado en León, cuando un trabajador «realizó 160 horas extra» a lo largo de un mes de trabajo. O, lo que es lo mismo, cuarenta horas extra semanales. «Un turno de trabajo completo» y una «vulneración del calendario» que ha motivado «una denuncia penal contra el consejero de Medio Ambiente» del año pasado.
El temor ahora es que agosto sea un mes tan cálido como el recién terminado julio, que llegue con olas de calor y que vuelva a dispararse el riesgo de incendio en la comunidad. «Hay cuadrillas que no están completas y camiones que no pueden salir a trabajar cuando les toca porque faltan trabajadores», aún en época de máximo riesgo, insiste Jiménez. Y se llega a este punto con una plantilla «ya agotada» y sin perspectivas de descanso en el corto plazo.
