Las obras del Puente de Hierro comenzarán a finales de este año o principios del que viene, si se cumplen los plazos, y durarán un año y medio. Tiempo durante el cual el tránsito, sobre todo el de vehículos, sobre el viaducto se verá condicionado, aunque no se cortará. Los semáforos de las dos entradas del puente actuarán como reguladores en lo que duren los trabajos, que están dotados de un presupuesto de cerca de 4,4 millones de euros. Esta cifra convierte la obra en una de las mayores de las licitadas por el Ayuntamiento en los tres mandatos de Guarido y será financiada íntegramente con fondos municipales a través de una modificación de crédito.
Es, ha asegurado el alcalde de Zamora, Francisco Guarido, una obra «larga pero necesaria» que afectará tanto a la estructura del puente como a la pasarela. Se eliminará la pintura actual para erradicar el óxido y volver a pintarlo, se sustituirán las luminarias y la plataforma peatonal dejará de ser de madera para ser de hormigón. Los peatones tendrán garantizado el paso en todo momento, pues se ha priorizado su tránsito por encima del de los coches, que pueden cruzar el río tanto por el puente de la autovía como por el de Los Poetas. «Compaginar el tránsito con las obras hace que salgan más caras y duren más, pero había que hacerlo así», ha puntualizado el alcalde.
En lo que duren los trabajos el puente de Hierro será «encapsulado» con elementos de protección para que el material de la obra no caiga al río, un impedimento al que obliga la lógica y la Confederación Hidrográfica del Duero. Aunque se barajó, ha apuntado el alcalde, no se cubrirá la plataforma peatonal, pues es algo desaconsejado por los ingenieros que ya han trabajado en el proyecto. «Eso hace que existan unas cargas en la estructura» para los que el puente no está preparado, ha añadido el regidor municipal.
