El Grupo Popular en el Ayuntamiento de Zamora ha dado a conocer la renuncia del Ayuntamiento de Zamora a dos subvenciones, por valor total de 600.000 euros, concedidas por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León para la implantación en la ciudad del sistema de recogida selectiva de biorresiduos, más conocido como “contenedor marrón”. La primera subvención por importe de 481.992,30 y la segunda por importe de 187.001,10 han sido devueltas el pasado mes de junio «ante la imposibilidad municipal de destinarlas para lo que habían sido concedidas, la puesta en marcha en la ciudad de la recogida selectiva de residuos orgánicos», aseguran desde el PP. El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, ha confirmado la devolución, asegurando que «era imposible cumplir con los plazos».
Desde el Partido Popular consideran una “tomadura de pelo” que los argumentos expuestos en el Decreto de Alcaldía y en el informe que lo sustenta, «sea la renuncia de un funcionario del Área de Medio Ambiente en enero de 2025». El Ayuntamiento, dice la oposición, ha tenido «31 meses para ejecutar el gasto por más de 600.000 euros y que la ciudad no perdiera ese dinero. Más si cabe cuando Zamora está, como en muchas otras cosas, a la cola de capitales españolas en la recogida selectiva de residuos orgánicos, no hay ni un solo contenedor marrón en las calles de la ciudad, cuando la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminantes, establece la fecha del 30 de junio de 2022 para establecer la recogida separada de los biorresiduos de origen doméstico».
«Lo que pone de manifiesto este hecho, además de la pérdida económica para la ciudad, es el desastre organizativo y de personal del Ayuntamiento de Zamora, incapaz de cubrir plazas, de sacar convocatorias de empleo y de dar estabilidad a una plantilla municipal sobrecargada de trabajo», insisten desde el PP.
