Los vecinos de Ribadelago se manifestarán el sábado, a partir de las siete y media de la tarde, para «exigir servicios dignos y el fin de años de abandono institucional». La comitiva partirá de La Moral, en el pueblo viejo, para dirigirse a la localidad nueva entre consignas en las que los asistentes reclamarán «el respeto que merece un pueblo profundamente marcado por la historia».
Conviene recordar que Ribadelago Viejo es el lugar donde se produjo la catástrofe de la presa rota que segó 144 vidas el 9 de enero de 1959. De ahí la construcción cercana de una localidad nueva, ambas muy cerca del Lago de Sanabria. Ahora, en ambos núcleos cunde ls sensación de que hace falta «garantizar unos servicios públicos dignos y la protección de un patrimonio que forma parte de la memoria colectiva».
Entre las principales reivindicaciones figura la reparación urgente del camino público de La Retuerta, que comunica Ribadelago Nuevo con Ribadelago Viejo «y cuyo estado de deterioro, con numerosos socavones y baches, dificulta gravemente el tránsito de vecinos y visitantes». Los convocantes también reclaman que se ofrezcan garantías claras sobre la potabilidad del agua de abastecimiento de Ribadelago Nuevo, «una preocupación que continúa presente entre los vecinos pese al elevado coste que soportan por este servicio».
La falta de limpieza y mantenimiento de los espacios públicos constituye otra de las denuncias de la plataforma convocante. Consideran que la imagen de suciedad y abandono «resulta incompatible con una localidad situada en uno de los entornos naturales más emblemáticos de Castilla y León y con una clara vocación turística». A ello se suman otros problemas cotidianos que «siguen sin resolverse», como las dificultades para recibir correctamente todos los canales de televisión y diversas emisoras de radio, así como la ausencia de fibra óptica en Ribadelago Viejo, circunstancia que mantiene aislado digitalmente al núcleo histórico.
La preocupación se extiende también a la prevención de incendios forestales. Los vecinos recuerdan que «los graves incendios del pasado año pusieron en riesgo a Ribadelago y consideran imprescindible mantener limpios y desbrozados sus alrededores para evitar que una situación semejante vuelva a repetirse». Los organizadores insisten en que las demandas que plantean no son extraordinarias, «sino derechos básicos que cualquier ciudadano debe poder disfrutar con independencia del lugar donde resida»: infraestructuras seguras, agua con todas las garantías sanitarias, servicios públicos de calidad, acceso a las telecomunicaciones, limpieza, protección del patrimonio y una adecuada prevención frente a los incendios.
La manifestación se celebrará bajo el lema: «LA TRAGEDIA PASÓ. EL ABANDONO CONTINÚA. Por un futuro digno para Ribadelago».
