Las trabajadoras de la ayuda a domicilio de la Diputación de Zamora, contratadas por la empresa Aralia, percibirán en las próximas semanas los atrasos generados a lo largo de este año, tiempo en el que la empresa no ha aplicado a su plantilla las mejoras salariales pactadas en el convenio colectivo. Sindicatos y empresa pactaron un incremento del siete por ciento para este año, que no se aplicó en un primer momento y que solo se pagó en parte (un 2,7%) desde mayo.
La situación se ha desbloqueado después de una llamada de la propia Diputación a la empresa y después de que se haya constatado que Aralia será la empresa propuesta para el nuevo contrato, que arrancará el 1 de enero.
Las trabajadoras, ya sea en el sueldo de agosto o en una nómina extraordinaria, recibirán los atrasos generados desde el mes de enero. Las trabajadoras tienen así, ha asegurado el presidente de la Diputación, Javier Faúndez, «más certezas» sobre su futuro. «Esperamos ahora que la empresa cumpla con lo pactado en los convenios colectivos. Aquí se estaba produciendo una injusticia manifiesta», ha apostillado el presidente provincial.
Por su parte, Raúl Castaño, responsable del sector público de UGT en Zamora, ha lamentado que las conversaciones entre sindicato y empresa no hayan fructificado. «Nos estábamos chocando contra un muro», ha lamentado Castaño, que ha recordado que las trabajadoras tienen salarios bajos y jornadas parciales. «Existía un gran descontento» en la plantilla, ha ratificado el responsable de UGT.
