El presidente de Asaja en Zamora, Antonio Medina, ha criticado este domingo a los mandos de la Guardia Civil por «prohibir el paso a las zonas» de los incendios de Sayago «a gente que iba a defender lo suyo». El responsable de la organización agraria ha puesto voz así a las quejas de algunos compañeros que habían protestado por la actitud restrictiva de los agentes cuando los propios agricultores y ganaderos trataban de moverse por las zonas cortadas con el objetivo de librar parte de su patrimonio.
«Yo sé que reciben órdenes», ha admitido Medina, que ha lamentado aún así algunas situaciones que se han producido y que han suscitado «la queja mayoritaria en la zona». «No son las capas de abajo», ha insistido el representante de Asaja en relación a la Guardia Civil, al tiempo que ha apuntado que el argumento utilizado es el de proteger la vida de las personas cuando, según su testimonio, existen otras prácticas que ponen en riesgo la integridad de la gente, que se hacen por ocio y que no se prohíben.
«Aquí la gente iba a defender sus propiedades y está muy molesta porque no se les ha dejado actuar», ha insistido Medina para hablar de esos casos. En otros, los vecinos sí han podido intervenir para ayudar al operativo. «Si no hubiera sido por ellos se habrían quemado, al menos, tres naves más que yo sepa», ha afirmado el presidente de Asaja en Zamora, que también ha visto negativamente la falta de coordinación entre los distintos miembros del operativo.
Antes, Medina también había sido crítico con otros colectivos como los ecologistas, que según él «no aparecen» en estos casos, y con la Confederación Hidrográfica del Duero. «Veo todos los regatos llenos de broza y no los dejan limpiar. Los pueblos se queman por su culpa», ha remachado el presidente de Asaja en Zamora.
Por su parte, Lorenzo Rivera, de COAG, ha intervenido igualmente, en la comparecencia convocada por la visita del consejero Joaquín Antonio Pino, para pedir un cambio en la Ley de Montes que permita más actuaciones de prevención sobre el terreno y ha reclamado que el dinero público llegue «como debe ser» a los compañeros que «lo han perdido todo» por culpa del fuego.
