El Ayuntamiento de Zamora se niega a recibir, en el estado actual, las obras de la avenida de Galicia y de Cardenal Cisneros. Algo que ya sucedió hace unos meses con la avenida de Requejo, actuación en la que los técnicos municipales detectaron deficiencias no corregidas por el Ministerio antes de entregar las obras. El alcalde, Francisco Guarido, ha emitido un nuevo decreto de no aceptación de las obras, de las que el Ministerio pretende hacer ya único responsable al Ayuntamiento de Zamora. «No se han hecho las reparaciones que se indicaban en los informes», ha puntualizado el alcalde en el Pleno de este viernes.
Con todo, Guarido ha añadido que hace dos semanas se celebró una reunión con la Subdelegación del Gobierno en la que se indicaba que las deficiencias se repararían, por parte del Gobierno, después del verano. Una cuestión que el Ayuntamiento acepta, aunque apunta que el mantenimiento de las zonas verdes no puede esperar un mes. Por esta razón se ha aprobado una modificación de créditos para, con un coste de 100.000 euros, hacerse cargo el Consistorio del mantenimiento de las zonas verdes en los próximos meses.
Guarido ha añadido que las obras, que han costado más de veinte millones de euros, han cumplido con los objetivos planteados pero ha afeado que la Subdelegación del Gobierno «haya puesto un punto negativo» en la fase final de los trabajos. «Insistiremos en que se reparen las incidencias», ha concluido el regidor municipal.
