Temperaturas máximas de 39 grados, humedad por debajo del 10% y vientos de entre 25 y 35 kilómetros por hora con rachas que podrán alcanzar los 45. Ese cóctel convierte los próximos días – hasta el viernes 31 – en un periodo de alto peligro de incendios, y la Junta insiste en la importancia de cumplir con las recomendaciones y con las obligaciones para evitar que se produzcan situaciones como la de 2025 en la provincia o como la de los últimos días en Ávila.
Ante este panorama, el delegado territorial de la Junta en Zamora, Fernando Prada, ha repasado algunas de las prohibiciones para estos días, como la de hacer fuego al aire libre, el lanzamiento de cohetes o fuegos artificiales, y el uso de maquinaria en zonas de monte o situadas a menos de 400 metros de esos espacios forestales.
Además, Prada ha insistido en la importancia de la vigilancia de los propios vecinos sobre el terreno y ha agradecido el trabajo de los empleados del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora, no solo en su tarea aquí, sino también en la faena que están desempeñando como parte de la dotación desplazada estos días a la provincia de Ávila, en el marco de la emergencia nacional.
Por lo pronto, en Zamora, el incendio más grave del verano hasta la fecha ha sido el que se declaró la semana pasada en el término de Rábano de Aliste, un fuego que alcanzó el nivel dos por la proximidad de las llamas a la población y que finalmente calcinó 169 hectáreas. «Se actuó rápidamente», ha destacado Prada, que ha considerado que esa celeridad en la intervención evitó que el fuego resultase más dañino.
