España ya tiene nueva estrategia contra la despoblación, la segunda de su historia. Y provincias como Zamora miran hacia esa hoja de ruta con la esperanza de que, esta vez, sí sirva para lo que aspira a ser: «una respuesta coherente a los problemas» de los territorios con problemas demográficos. El documento, que fue sometido a un proceso participativo entre finales de 2025 y principios de 2026, recibió luz verde del Consejo de Ministros, a propuesta del área de Transición Ecológica y Reto Demográfico, el pasado 14 de julio.
Finalmente, la estrategia, que se establece como «documento rector de la política de reto demográfico y lucha contra la despoblación», establece las grandes líneas de acción y medidas que deberán desarrollarse en los distintos niveles de la Administración, de acuerdo con sus competencias, y también interpela a la sociedad civil, «buscando la máxima integración». Para lograr ese propósito, se organiza en siete elementos fundamentales: cinco pilares verticales y dos ejes transversales, que pretenden dar sustento al resto:
- Pilar 1- Resiliencia y adaptación a la emergencia climática en los territorios: «el medio rural y las zonas de reto demográfico son ámbitos muy vulnerables ante el cambio climático y requieren de instrumentos para reconocer los servicios ambientales que presta, el aprovechamiento de las potencialidades vinculadas a la transición ecológica y la mejora de su resiliencia climática».
- Pilar 2- Equidad territorial en el acceso a infraestructuras y servicios: «busca reducir las brechas urbano-rurales en el acceso a servicios e infraestructuras, asegurar condiciones equitativas de bienestar y calidad de vida en todo el territorio y lograr un acceso funcional a los servicios esenciales».
- Pilar 3- Dinamismo socioeconómico-local: «al impulsar el desarrollo endógeno, la atracción de talento, la creación de empleo de calidad, la diversificación económica adaptada a las singularidades de cada territorio y respetuosa con el entorno, a través de la innovación, el emprendimiento, el desarrollo de la economía social y la cooperación intermunicipal».
- Pilar 4- Igualdad e inclusión en los territorios: «apoyo a la cohesión social, igualdad e identidad social inclusiva, que promueve el arraigo, la igualdad de oportunidades y la integración social a través de políticas activas de acogida e inclusión dirigidas a mujeres, jóvenes, familias, personas mayores, migrantes nacionales y extranjeros, y otros colectivos vulnerables o con necesidades particulares».
- Pilar 5- Cultura, identidad y arraigo: «apoyo a la cultura local, preservando sus activos y promoviendo una comunicación plural y representativa de la realidad rural contemporánea, alejada de los estereotipos y visiones sesgadas, que visibilice las posibilidades, las transformaciones y aportaciones del medio rural a la sociedad en su conjunto, fortaleciendo la cohesión social, cultural y simbólica del territorio, y generando orgullo de pertenencia y capital social».
- Eje transversal 6- Ciencia, investigación y herramientas de conocimiento: «proporcionar datos, análisis, investigaciones y creación de conocimiento por y para el medio rural y las zonas de reto demográfico, que sirvan a las administraciones públicas para diseñar políticas eficaces y que puedan ser puestos al servicio de la comunidad investigadora, de las asociaciones y otros actores del territorio y de la ciudadanía».
- Eje transversal 7- Gobernanza, perspectiva rural y planificación: «reforzar la gobernanza multinivel, la participación, la escalabilidad territorial y las capacidades técnicas de las entidades locales. Actualizar los marcos normativos y reforzar las herramientas que permitan implementar el mecanismo rural de garantía y mejorar el diseño y ejecución de las estrategias territoriales y de las políticas públicas».
Todo esto cristaliza en el llamado «Plan Estatal País de los 30 Minutos», que nace de la aplicación del concepto de “ciudad de proximidad” o “ciudad de 15 minutos” a zonas de menor densidad urbana, ciudades pequeñas y zonas rurales. El objetivo es asegurar que las personas que residen en estos entornos puedan acceder a los servicios cotidianos en torno a media hora de distancia.
Eso plantea la necesidad de intervenciones en determinadas zonas de Zamora que tienen dificultades, por ejemplo, para acudir a un hospital de referencia en ese margen temporal. También parece complejo pensar en acudir a realizar determinados trámites en ese tiempo, salvo que se generen estructuras administrativas más descentralizadas en las comarcas.
