El Grupo Parlamentario Socialista ha registrado una pregunta oral en la Comisión de la Presidencia de las Cortes de Castilla y León para que la Junta explique las razones por las que el futuro Centro Cívico de Zamora continúa sin abrir sus puertas, pese a que la finalización de las obras estaba prevista para junio de 2024.
El proyecto forma parte de los grandes compromisos adquiridos por la Junta con la ciudad de Zamora en el protocolo institucional firmado en 2017 junto al Ayuntamiento. Aquel acuerdo incluía tres actuaciones emblemáticas: el Conservatorio Profesional de Música, el Museo de Semana Santa y el Centro Cívico. «Ocho años después, el balance dista mucho de las expectativas generadas. El Conservatorio continúa pendiente de finalización y sin fecha para su puesta en marcha; el Museo de Semana Santa avanza, pero también acumula retrasos respecto a la planificación inicial; y el Centro Cívico sigue sin estar terminado pese a que su plazo de ejecución concluyó hace más de dos años», dicen desde el PSOE.
Las obras de rehabilitación y ampliación del centro cívico fueron adjudicadas por cerca de 5,8 millones de euros, con un plazo de ejecución de veinticuatro meses. El nuevo edificio albergará un salón de actos con capacidad para más de 250 personas, salas polivalentes, espacios para asociaciones y diferentes servicios públicos, por lo que está llamado a convertirse en uno de los principales equipamientos de uso ciudadano de la capital zamorana.
«Sin embargo, desde la adjudicación del contrato la Junta ha aprobado distintas modificaciones administrativas, reajustes de anualidades y ampliaciones de plazo que han ido retrasando su puesta en funcionamiento, sin que hasta la fecha se haya ofrecido una explicación clara sobre cuándo podrán disfrutar de estas instalaciones los vecinos de Zamora», continúan las mismas fuentes.
Iñaki Gómez ha reclamado que «durante la pasada campaña electoral el Partido Popular convirtió la palabra certezas en uno de sus principales lemas. Pues bien, eso es precisamente lo que hoy reclaman los zamoranos: certezas. Certezas sobre cuándo terminarán unas obras que deberían haber concluido hace más de un año; certezas sobre el coste final de la actuación; y certezas sobre cuándo dejarán de acumularse retrasos en proyectos estratégicos para la ciudad».
