Una empleada del Ayuntamiento de Benavente reclama 10.000 euros por cabeza a la alcaldesa de Benavente, Beatriz Asensio, y a los concejales de Cultura, Mercedes Benítez, y Fiestas, Alberto Lorenzo, por un supuesto caso de acoso laboral. Una cuestión a la que habría que sumar las sanciones por la inexistencia en el Consistorio de un protocolo contra el acoso, que pueden traducirse en multas de más de 200.000 euros y en la pérdida de subvenciones. Cuestiones muy graves para la oposición, como explican desde el Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Benavente.
El coordinador local, Jesús Nieto, se pregunta si la indemnización de 10.000 euros, en caso de que el juzgado estime las pretensiones de la parte demandante, saldría «de los bolsillos» de los cargos públicos o del dinero del Ayuntamiento de Benavente. También se pregunta Nieto si «existirá algún tipo de responsabilidad patrimonial de los acusados por originar un daño grave a la institución que representan». Además, denuncian las mismas fuentes que los responsables municipales «mintieron al afirmar que existía un protocolo de acosa laboral, quedando demostrado en sede judicial lo contrario». En caso de que el juzgado determine que ha existido acoso Izquierda Unida solicitará «la dimisión» de los tres responsables municipales implicados.
De forma paralela, IU anuncia que ha acudido a Transparencia ya que considera que el equipo de Gobierno impide «la labor de fiscalización y control» de la oposición al «no facilitar la información que reiteradamente se solicita». La forma de gobernar, «basada en la ineptitud, dejación y falta de conocimiento del funcionamiento del Ayuntamiento, apoyada en la mentira constante, nos ha llevado a un punto sin retorno», lamentan desde la coalición.
