La Junta de Castilla y León destinará 8.472.276 euros a las obras de mejora de plataforma y firme de la carretera ZA-321 que conecta las comarcas zamoranas de Sayago y Aliste, en plenos Arribes del Duero, concretamente entre la N-122 y el cruce con la ZA-324 en Moralina. Una actuación que se desarrollará sobre un tramo de 16.949 metros, que se encuentra en proceso de licitación, y a la que han concurrido hasta 22 empresas. Se prevé que los trabajos se inicien antes de finalizar este 2026, con un plazo de ejecución de 30 meses.
La consejera de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial, Cristina Sanchidrián, ha presentado el proyecto de mejora de esta carretera, conocida como Puente Pino, que atraviesa los términos municipales de Fonfría, Pino del Oro, Villadepera y Moralina. Sanchidrián ha destacado la necesidad de actuar para “dotar de mayor seguridad a esta vía ampliando la plataforma y reconstruyendo el firme existente en gran parte de su trazado”.
La actuación, en detalle
El objeto de la actuación consiste en la ampliación de la plataforma, con carriles de 3 metros sin arcenes, en dos tramos: desde su inicio en la intersección con la N-122 hasta un kilómetro pasada la travesía de Pino del Oro y desde el final de la travesía de Villadepera hasta 250 metros antes de su intersección con la ZA-324, donde el Ejecutivo autonómico realizó una obra en pasadas fechas.
En las travesías por las que discurre la actuación, Pino del Oro, Villadepera y Moralina, se renueva la pavimentación, realizándose actuaciones complementarias de urbanización consistentes en diversas renovaciones de servicios y nuevas aceras, así como instalación de mobiliario urbano.
«Se trata de una actuación complementaria a la puesta en valor del histórico Puente de Requejo, también conocido como Puente Pino, que une las localidades zamoranas de Villadepera y Pino de Oro, y al que la Junta de Castilla y León destinó más de un millón de euros en el año 2024», ha detallado la consejera. La estructura metálica, que data del año 1914, fue en su momento el viaducto de mayor luz (120 metros) y altura sobre río (90 metros) de todo el país. Los trabajos se centraron en la aplicación de un tratamiento anticorrosión, para protegerlo de las consecuencias derivadas de las inclemencias meteorológicas.
