La Policía Nacional de Zamora ha desarticulado un grupo criminal especializado en la modalidad delictiva del «abrazo cariñoso» o «hurto amoroso». El operativo se ha saldado con la detención de cinco personas, tres hombres y dos mujeres, por presuntos delitos de hurto y pertenencia a grupo criminal. Además, a uno de los arrestados le constaban tres reclamaciones judiciales en vigor.
La investigación se inició tras la presentación de varias denuncias por sustracciones de joyas a personas de avanzada edad mediante este método. Las primeras gestiones policiales ya determinaron que se trataba de una organización perfectamente estructurada, pues las autoras materiales seleccionaban de forma sistemática a víctimas de avanzada edad aprovechando su movilidad reducida o su vulnerabilidad.
La mujer que ejecutaba el hurto entablaba una conversación con la víctima mediante maniobras de distracción en la vía pública y rompía así la distancia de seguridad. En ese momento de aproximación y contacto físico «claramente invasivo», y demostrando una gran habilidad, sustraía joyas de valor que las víctimas portaban en el cuello, dedos o muñecas.
El grupo actuaba con una estudiada planificación y cometía los hurtos a pie, habitualmente en un radio próximo a sus propios domicilios, lo cual les permitía regresar y ocultarse en cuestión de minutos tras el robo, anticipándose a la llegada de las patrullas policiales una vez la víctima daba la voz de alarma.
Los detenidos contaban con antecedentes policiales. Incluso, uno de los varones tenía en vigor varias requisitorias judiciales por presuntos delitos de hurto, lesiones y robo con violencia e intimidación.
La investigación policial, denominada por los investigadores como «Operación Moño», porque alguna de las investigadas ocultaba los anillos sustraídos en el pelo, obligó a los agentes policiales a realizar un esfuerzo extraordinario, «ya que los investigados mantenían un control estricto de su entorno para detectar presencia policial».
Finalmente, los agentes lograron determinar que las operaciones realizadas por los ahora detenidos, en distintos establecimientos dedicados a la compra venta de oro, superaban los 14.000 euros.
Una vez finalizaron las diligencias policiales, los detenidos fueron puestos a disposición del juzgado, que decretó el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza para cuatro de los detenidos, y la obligación de acudir al juzgado cada quince días para el otro arrestado.
