La Guardia Civil ha comunicado que investiga a un hombre por alterar trece nidos de la especie de ave conocida como abejaruco en el entorno de Villardeciervos. El caso se abrió después de que una patrulla de agentes del Seprona localizara uno de esos nidos gravemente dañado. Al observar el primer ejemplo, los miembros del instituto armado constataron la existencia de obstrucciones intencionadas en otros doce casos.
Los agentes confirmaron, en esa inspección ocular, que para proceder a taponar los nidos se utilizó un papel muy característico, así como restos de hojas secas y barro. Estos indicios materiales fueron recogidos por los profesionales como evidencias del delito.
A partir de ahí, las pesquisas llevaron a los miembros del Seprona a la conclusión de que la acción delictiva podía estar motivada por la protección de intereses vinculados al sector apícola, debido al impacto natural que esta especie de ave insectívora ejerce sobre las abejas.
La Guardia Civil realizó un exhaustivo análisis y verificación de asentamientos de colmenas registrados en la localidad, incidiendo sobre las explotaciones más próximas al lugar afectado. Tras descartar varias explotaciones colindantes, los agentes se entrevistaron con el titular de una explotación próxima a los nidos.
Fue entonces, en el transcurso de la entrevista, cuando el titular de la explotación reconoció de forma espontánea haber taponado los nidos hacía un tiempo. Ante esta circunstancia se procedió a la investigación de esta persona como supuesto autor de un delito contra la flora y la fauna, tras haber alterado y taponado una colonia de nidificación de abejaruco europeo, incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y Catálogo Español de Especies Amenazadas.
