El Ayuntamiento de Zamora a través de la Concejalía de Turismo, ha llevado a cabo «una profunda intervención de restauración y mejora en las Aceñas de Olivares». Las actuaciones se han dividido en dos grandes bloques destinados a combatir «el fuerte deterioro» que venían sufriendo estos elementos debido a su constante exposición a la humedad y los cambios de caudal del río Duero.
Al tratarse de estructuras mayoritariamente de madera, el agua deteriora con fuerza los ejes y las ruedas. Por ello, los trabajos han consistido en la sustitución de dos grandes ejes (o árboles) de seis metros de longitud y 60 centímetros de diámetro —fabricados en madera de castaño, roble o negrillo— pertenecientes al batán y al molino; la renovación de dos ruedas de eje horizontal: una de estilo vitruviano y otra de palas de estructura cruzada; y, por último, el ajuste de componentes internos y la optimización del árbol interior.
Junto con la restauración de los ingenios hidráulicos, se ha acometido la renovación de seis compuertas que presentaban fallos constructivos previos y no lograban resistir la fuerza del río. Esta actuación ha sido ejecutada por la empresa Mantenimiento Hidromecánicos S.L, con un presupuesto de 82.885 euros.
En general, los trabajos realizados han supuesto «importantes mejoras técnicas», ya que se han instalado marcos con un anclaje más sólido y compuertas fabricadas de una sola pieza. El accionamiento de las compuertas será 100% manual, lo que elimina el uso de motores para evitar los daños por un uso inadecuado que se daban en el pasado. Otra de las ventajas que supondrá esta actuación es la prevención de averías en la instalación eléctrica, un problema recurrente cada vez que se producían las crecidas del Duero.
