Lucha de san Jorge y el dragón, de Rubens; en Hermisende; Cardenal, de Rafael; en Ribadelago; Autorretrato, de Durero; en Trefacio; La rendición de Breda, de Velázquez, en El Puente; o La maja vestida, de Goya, en Asturianos. Nunca nadie imaginó tales obras en los citados pueblos de Sanabria. Hasta que lo hizo el Museo del Prado. Desde este 9 de julio, y hasta el próximo 7 de septiembre, las réplicas de estas obras y otras diez más adornarán las calles de localidades del noroeste zamorano; casi todas ellas afectadas por los fuegos de 2025. También habrá una en Zamora, donde se ha presentado la iniciativa.
El proyecto en cuestión lleva el nombre de «En un lugar que renace», y aspira a acercar el arte del Prado a «un territorio de incalculable valor ambiental». «El objetivo es devolver la mirada a unos paisajes naturales que, aunque el año pasado se vieron afectados por los incendios, conservan su inconfundible belleza», ha explicado la dirigencia del Museo, que se ha aliado con la Diputación Provincial para darle vuelo a la idea.

Esta iniciativa supone la continuidad de anteriores proyectos llevados a cabo por el Prado «en los que el Museo intenta dar un sentido diferente a sus obras maestras, al sacarlas de sus salas y hacerlas convivir con los ciudadanos». Esta vez, Sanabria y La Carballeda han sido el marco escogido para colocar los lienzos.
Las reproducciones, en tamaño real y con sus marcos y cartelas explicativas, recrean la experiencia del museo al aire libre, «buscando despertar el asombro y la curiosidad de todos». «Va a ser un complemento para el turismo en estos territorios», ha apuntado, en la presentación, el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, antes de ceder la palabra al presidente del Patronato del Prado, Javier Solana.

Este último ha defendido la importancia del «museo más importante de Europa» y ha reivindicado el «cariñoso gesto» del Prado con una provincia que ha sufrido con crudeza el impacto de los incendios. «Se trata de que el Museo no esté presente solamente en Madrid, sino también en los lugares más interesantes de España», ha advertido Solana.
Las reproducciones han llegado a un total de catorce localidades: en Zamora, como centro desde donde se explica la iniciativa y se invita a conocerla, se ha instalado Lucha de san Jorge y el dragón, de Rubens; en Hermisende, La Anunciación, de Fra Angelico; en Lubián, se exhibe Cardenal, de Rafael; en Ribadelago, está El quitasol, de Goya; en San Martín de Castañeda, puede verse El sueño de Jacob, de Ribera; en Galende, se puede contemplar el Autorretrato, de Durero; en Trefacio, Bodegón con flores, copa de plata dorada, almendras, frutos secos, dulces, panecillos, vino y jarra de peltre, de Clara Peeters; en El Puente de Sanabria, La rendición de Breda, de Velázquez; a Puebla de Sanabria llegan dos obras: El caballero de la mano en el pecho, del Greco y Carlos V a caballo en la batalla de Mülhberg, de Tiziano; a Otero de Sanabria llega Santa Isabel de Portugal, de Zurbarán; en Asturianos, La maja vestida, de Goya; y Mombuey, Santa Cruz de los Cuérragos y Villardeciervos reciben Venus y Adonis, de Veronés; Felipe II, de Sofonisba Anguissola; y Las hilanderas, de Velázquez, respectivamente.
