El Ayuntamiento de Zamora ha anunciado una inversión de más de 220.000 euros en un plan integral de mantenimiento para los quince colegios públicos de la ciudad. Las actuaciones se ejecutarán durante el periodo estival para no interferir en el curso escolar y responden a las necesidades trasladadas por las direcciones de los centros. El consistorio asume la financiación íntegra con recursos propios «ante la desaparición de los planes de empleo de la Junta de Castilla y León».
El plan presentado contempla actuaciones en los centros Alejandro Casona, Arias Gonzalo, Gonzalo de Berceo, Jacinto Benavente, José Galera, Juan XXIII, La Hispanidad, La Viña, Miguel de Cervantes, Nuestra Señora de la Candelaria, Obispo Nieto, Riomanzanas, Sancho II, San José de Calasanz y La Villarina.
La inversión municipal se desglosará en seis partidas específicas destinadas a solucionar el desgaste diario de los edificios. Por un lado, al pintado y renovación de numerosos espacios, tanto interiores como exteriores, se destinarán un total de 43.857 euros. Para labores de albañilería se contempla la cantidad de 43.644 euros, que permitirán la reparación de cubiertas, goteras, paredes, zócalos, pavimentos y alicatados.
Además, en actuaciones de carpintería se van a invertir 42.589 euros que servirán para la reparación y sustitución de elementos de aluminio y madera como puertas, ventanas, persianas y armarios. El plan también contempla la realización de trabajos de mejora y mantenimiento en las instalaciones eléctricas de los centros, acción para la que se destinarán 36.482 euros.
Junto con ello se realizarán trabajos para solventar las deficiencias en redes sanitarias e instalaciones hidráulicas, para lo que se cuenta con un presupuesto de 30.490 euros. Por último, para la reparación de rejas, verjas metálicas y puertas de acceso se han consignado 24.402 euros.
Novo ha recordado que estas labores de conservación de los edificios públicos contaban históricamente con el respaldo «fundamental» de los planes de empleo de la Junta de Castilla y León, que permitían contratar a cientos de trabajadores durante meses. «La supresión de estos programas por parte del Gobierno autonómico ha obligado al consistorio a asumir de forma directa estas actuaciones mediante contratos específicos y fondos exclusivamente municipales», ha zanjado el concejal.
