Los médicos de Zamora, de la mano con los del resto de la comunidad y del país, están aumentando la presión dirigida tanto al Ministerio de Sanidad como a las respectivas Consejerías de Salud. Además de la huelga estatal que se está llevando a cabo todos los meses una vez a la semana, que se ha detenido de momento hasta septiembre, se suma una nueva medida de presión adicional que se está llevando a cabo durante las últimas semanas. Los médicos han dejado de hacer horas extraordinarias y voluntarias, también llamadas peonadas. Durante esas jornadas, se realizan operaciones e intervenciones para reducir las listas de espera.
Al principio fueron los servicios de Anestesiología los que comenzaron con esta suspensión, sin embargo, se han ido uniendo otras ramas médicas como Traumatología, Urología, Digestivo u Oftalmología, entre otras. Los primeros en comenzar estos ceses lo hicieron el 1 de junio y conforme han ido pasando los días se han sumado más comunidades.
La razón de esta protesta, al igual que la huelga, es la petición de mejora de condiciones laborales para los médicos y que no se lleve adelante el anteproyecto del Estatuto Marco aprobado por el Consejo de Ministros. Desde la Asociación Médicos Unidos por sus Derechos (MUD) han hecho un mapa con la afectación de peonadas por provincias y aseguran que en Zamora el 75% de los médicos está secundando esta práctica. «Los médicos de toda España estamos unidos», aseguran desde la asociación. «Exigimos un Estatuto del Médico propio. Estamos cansados de ser el engranaje invisible de un sistema que nos explota», señalan.
La lista de espera quirúrgica se divide en varios niveles de prioridad. En Zamora, el nivel uno cuenta con 63 personas en espera según la última actualización de la lista de espera, los que más urgencia tienen y a los que menos afecta este parón en las peonadas. El nivel 2, donde empieza a afectar la protesta, cuenta con 343 pacientes en espera mientras que el 3, que es donde es más sensible pues son operaciones que no son urgentes, cuenta con más de 1.600 personas en lista de espera. La demora media aquí, una vez se ha decidido la operación, es de dos meses.
Por su parte, desde la Consejería de Sanidad han indicado que las huelgas están afectando de forma importante a la evolución de las ya maltrechas listas de espera en la comunidad autónoma y también en la provincia de Zamora. Una afirmación que tiene sus luces y, sobre todo, sus sombras pero que vislumbra que, en un panorama ya delicado como el que había hace un año (con ya miles de personas esperando a ser vistas por el especialista y bastantes decenas a la espera de tumbarse en la camilla del quirófano), los paros no están ayudando a que la situación mejore.
Los médicos, consideraba el Colegio Oficial de Médicos de Zamora, aseguran por su parte que los paros «que responden a la necesidad urgente de abordar los problemas estructurales que afectan al ejercicio profesional y a la calidad del sistema sanitario». La corporación colegial señala que la situación actual es consecuencia de años de sobrecarga asistencial, insuficiente planificación de recursos humanos, dificultades para la cobertura de plazas — especialmente en ámbitos rurales— y «falta de reconocimiento efectivo de la responsabilidad clínica que asumen los médicos en su práctica diaria».
En relación con la propuesta de reforma del Estatuto Marco del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud, el Colegio considera imprescindible que cualquier modificación normativa se lleve a cabo mediante un proceso de diálogo real con la profesión y que incorpore el reconocimiento de la singularidad del ejercicio médico, así como medidas que mejoren las condiciones laborales y permitan garantizar una atención segura y de calidad.
