La Consejería de Cultura, de la que dependen museos, bibliotecas y centros culturales de titularidad autonómica en la provincia de Zamora y en el resto de Castilla y León, habría dado orden al personal de estos centros para que no publiquen en redes sociales contenido sin el consentimiento o visto bueno previo de la propia Consejería, según han denunciado desde el área de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras. Una situación que coincide con la aparente falta de actividad en redes sociales de centros como, en Zamora, la Biblioteca Pública del Estado, que habitualmente publicaba contenido de interés para sus usuarios prácticamente todos los días y que ahora lleva varias jornadas sin subir ningún tipo de contenido. Tampoco el Museo de Zamora, que ha reducido su actividad en este sentido en las últimas semanas. En el Museo Etnográfico la presencia en redes ya era más escasa previamente.
Para Comisiones Obreras, si esta situación se confirma se estará ante «un asunto gravísimo» ya que, dice el sindicato en una nota de prensa, «los servicios públicos culturales no necesitan de censura previa». Las redes sociales de las bibliotecas «no son un capricho», dice CC OO, «informan de actividades, acercan la lectura, difunden servicios públicos y crean comunidad». «Bloquear o condicionar estas publicaciones supone apagar una vía directa de comunicación con la ciudadanía», insisten las mismas fuentes.
CC OO pedirá explicaciones sobre esta cuestión a la Consejería e indica que la cultura «no puede gestionarse desde el miedo ni desde el silencio». Estas prácticas se estarían llevando a cabo «sin orden escrita, sin transparencia y con publicaciones paralizadas hasta nueva orden». La Consejería, insisten, «debe aclarar de inmediato qué está pasando» porque, concluyen, «controlar lo que publican las bibliotecas públicas es una práctica que se parece demasiado a la censura».
