No hace ni un mes que vio la luz la asociación Amescyl, compuesta por ayuntamientos de la provincia de Zamora para conseguir unas buenas condiciones tras la implantación de plantas de biogás en sus territorios, y el grupo ha sufrido ya su primera baja. Se trata del Ayuntamiento de Coreses, cuyo Pleno ha votado la salida del Ayuntamiento del colectivo «que promueve las plantas de biogás como motor de desarrollo en el ámbito rural». De la asociación forman parte los ayuntamientos de Peleas de Abajo, Cerecinos de Campos, San Cebrián de Castro, El Cubo de Tierra del Vino y Villardondiego, ayuntamientos que, más que promover las plantas de biogás, han considerado que lo más inteligente es lograr unas buenas condiciones para sus municipios habida cuenta de que no ven que tengan capacidad de actuación real para denegar los permisos.
La asociación, recuerda la Asociación Coresana (colectivo en contra del biogás surgido en Coreses) fue creada a finales de 2025 como respuesta a los movimientos vecinales contrarios al biogás. «Desde la asociación Coresana confiamos en que la senda tomada por el Ayuntamiento continúe siendo la que les marcó el pueblo en un rechazo generalizado a este tipo de industrias», apuntan en una nota de prensa. Ahora es la abogada de la Federación Zamora en Pie la que asesora al Ayuntamiento de Coreses, que estudia los «trámites necesarios para que las plantas proyectadas no sean una realidad a futuro».
