El presidente de la Cámara de Comercio, Enrique Oliveira, ha hecho un llamamiento a la unidad del empresariado y ha pedido también cohesión en el seno de la propia institución para construir juntos una Zamora próspera. En el marco de los Premios Mercurio y Vulcano, que este año han reconocido a Esla Formación, a Molinos del Duero, a Rafael Sánchez Olea y a Manuel Faúndez, el dirigente ha incidido en esa idea en un contexto de disputa interna como la que se está librando tras las elecciones a las vocalías de la propia Cámara.
«El futuro exige más colaboración entre empresas e instituciones; más cooperación entre el sector público y el privado; más unión para afrontar desafíos tan importantes como la transformación digital, la competitividad empresarial, el relevo generacional, la sostenibilidad, la atracción de talento y la lucha contra la despoblación», ha repasado Oliveira, que ha elogiado a los empresarios, a las instituciones y a la sociedad, y que ha incidido en la pertinencia de tejer alianzas.
«Hay que remar en la misma dirección porque cuando las instituciones acompañan, cuando las empresas emprenden y cuando toda la sociedad comparte un objetivo común con hechos y no solo con palabras, ningún reto es inalcanzable», ha considerado Oliveira, que ha dado la enhorabuena a los vocales electos a la Cámara y que ha recalcado que la que preside es «una entidad pública empresarial que se ha caracterizado durante casi 120 años por su independencia de los poderes políticos, por ser un lugar de encuentro de las inquietudes y necesidades de los distintos sectores empresariales y por un espíritu de cohesión y colaboración con todas las instituciones».
Unidad interna
«A todos vosotros os pido que, una vez concluido el proceso electoral, seamos una sola Cámara. Con una unidad real, basada en el respeto, el compromiso y el trabajo compartido. Porque nuestro único objetivo es el de servir a las empresas de Zamora, ayudarlas a ser más competitivas, a crecer y a generar riqueza y oportunidades para nuestra provincia», ha apuntado Oliveira que también ha tendido la mano a quienes no han compartido su gestión en estos años.
En ese sentido, Oliveira ha citado a «cualquier entidad o institución que se haya sentido agraviada en el pasado por las acciones u omisiones» de su grupo de trabajo y de él mismo. «Estoy convencido de que el diálogo sincero y la voluntad de construir son el mejor camino para impulsar los proyectos estratégicos que marcarán el futuro de Zamora y de las próximas generaciones», ha asegurado el presidente de la institución cameral, que ha repetido una vez más la necesidad de fomentar «una unidad sólida y verdadera».
Antes, Oliveira había elogiado a los premiados en la edición de este año y había puesto el foco, dentro del balance anual, en el centro de innovación Zamora FutureLab, «que está empezando a mostrarse a las empresas a pesar de que será después de verano cuando esté al completo».

«Desde hace tiempo venimos planteando a la Universidad de Salamanca la necesidad de convertirse, en cierta medida, en el departamento de I+D+i de las empresas zamoranas, especialmente de aquellas que, por su dimensión y estructura, no pueden disponer de los recursos ni del personal especializado para desarrollar procesos de innovación y se ven obligadas a recurrir a centros externos. Hoy, gracias al compromiso de la Universidad de Salamanca y a la financiación de la Junta de Castilla y León, vamos a disponer en Zamora de un espacio de innovación al servicio de nuestras empresas, equipado con recursos tecnológicos de última generación», ha celebrado Oliveira, que ha hablado en presencia, entre otros, de la vicepresidenta segunda de la Junta, Isabel Blanco.
Además, el presidente de la Cámara ha defendido los proyectos estratégicos como el del Museo de Semana Santa, «capaz de crear valor» por sí mismo.
