En los años 70, cuando Conrado Rodríguez tenía nueve, diez u once años, la Feria del Ajo de San Pedro era un acontecimiento mayúsculo para él. «Los mayores venían a primera hora y nosotros cogíamos luego el autobús», explica el protagonista de esta historia, que echaba una mano en lo que podía a su padre, Teófilo, y que se fascinaba con el ambiente del negocio, de la venta y de la atmósfera global de la cita.
Han pasado casi cincuenta años de aquello y Conrado no ha dejado de ir. Primero como ayudante; luego, como primer espada. Desde Jambrina, como antaño. «Solo recuerdo un año que falté porque me llovió el día que sembré, se me humedeció y me nacieron los ajos muy mal», rememora el hombre que, en este 2026, ha ganado el premio a la mejor ristra en la feria que tanto amó desde niño. Es su segundo triunfo. El primero fue en 2012.

El galardón es la recompensa a «un proceso de trabajo muy largo». «Desde que adquieres el producto en octubre hasta que lo siembras», constata Conrado, que combina su condición de ajero con la de agricultor de cereal. Eso le obliga a atender varios frentes al tiempo que, por junio, se ocupa del arrancado, el secado, el clasificado o el trenzado. «Un trabajo constante» en el que implica a su familia.
«Y es que no son cien ristras, hablamos de 1.200», señala Conrado, que cuenta con las manos de sus hijos, de su mujer, de su hermano o de su cuñada. «También es mucho estrés, porque si vienen las nubes hay que recoger, tapar y tener cuidado. Y luego tratar los ajos con mimo, porque se pueden golpear», advierte el productor.
A esos problemas de toda la vida se une una inquietud nueva. Recordemos que Conrado es de Jambrina, quizá el pueblo más volcado en la lucha contra las macroplantas de biogás. «El producto de calidad no se consigue poniendo eso o macrogranjas. Todo lo contrario. El producto de calidad necesita mimo, cariño, un ambiente sano, un aire puro y unas aguas limpias», enumera el ganador del certamen.
«Todo eso lo vamos a perder», augura el ajero, que no solo habla de su producto, también del vino, de la legumbre, de la carne o del queso. «Nosotros en Jambrina nos sentimos muy perjudicados», advierte Conrado, que apuesta por unas fórmulas menos contaminantes y que sigue defendiendo una forma de hacer las cosas que aprendió de Teófilo en la niñez.
Principales premios de la Feria del Ajo
Montones: Ana Rosa Jiménez (Villabuena del Puente, primer premio), Federico Tejeda (Fuentesaúco, segundo premio) y Miguel Alonso (Fuentespreadas, tercer premio).
Ristras: Conrado Rodríguez (Jambrina, primer premio), Juan de Dios Romo (El Maderal, segundo Premio) y José Victoriano Hernández (Jambrina, tercer premio).
